Denuncian el "abandono" de dos policías heridos en Ansoáin en la huelga abertzale: el Ayuntamiento de Bildu calla
El sindicato SPPME Navarra ha denunciado públicamente una situación de "extrema gravedad" en la Policía Municipal de Ansoáin tras los incidentes ocurridos durante la huelga general del pasado 17 de marzo. Dos semanas después de los hechos, dos agentes continúan de baja por las lesiones sufridas en acto de servicio, mientras el Ayuntamiento gobernado por EH Bildu mantiene un "silencio absoluto".
Desde el sindicato califican de "irresponsable" la actuación de la Jefatura, denunciando que la jornada comenzó sin instrucciones específicas ni refuerzos, a pesar de ser una huelga anunciada. Los agentes se vieron obligados a gestionar de manera improvisada columnas de piquetes que realizaban sabotajes en comercios y coacciones en el centro escolar del municipio.
Una gestión "nefasta e incendiaria"
La denuncia sindical es especialmente dura con el Jefe de Policía, a quien acusan de no haber solicitado apoyo previo a unidades de Orden Público de la Policía Foral o Guardia Civil. Según SPPME, su gestión de la crisis consistió en "provocaciones y forcejeos" que derivaron en momentos de extrema gravedad en el Centro de Salud, donde los dos agentes resultaron heridos
Además del abandono físico, el sindicato denuncia un abandono jurídico por parte del consistorio. Primero, mediante el silencio institucional: El Ayuntamiento no ha dado explicaciones ni ha asumido responsabilidades por la falta de seguridad de sus trabajadores.
También inciden en que la Jefatura ha decidido no judicializar las agresiones sufridas, en lo que el sindicato describe como una actitud de "miedo" incomprensible.
Pese a todo, el sindicato ha anunciado que pese a la inacción municipal ya hay tres personas identificadas por presuntos delitos de atentado y lesiones.
De este modo, el SPPME ha advertido que no permitirá que la integridad de los policías sea "moneda de cambio en pactos políticos". Así, han exigido que tanto la Jefatura como el Ayuntamiento de Ansoáin asuman su responsabilidad en la protección de los agentes y dejen de "mirar hacia otro lado" ante lo que consideran un atentado directo a la autoridad.