SOCIEDAD

Estrategias útiles para gestionar faltas puntuales de liquidez en un pequeño negocio

Ahora mismo, en España, más de 3 millones de ciudadanos trabajan por cuenta propia. De todos ellos, la mayoría no están adscritos a la tarifa plana, lo que se traduce en más gastos al mes. Para mantenerse en el RETA, el importe que estos autónomos pagan a la Tesorería General de la Seguridad Social es más elevado que el de los autónomos adscritos a la tarifa plana. A este desembolso mensual, hay que añadirle además otros tantos retos que comprometen la liquidez de todo trabajador autónomo.

Los desfases entre cobros y pagos, que se producen cuando la empresa paga a sus proveedores más rápidamente de lo que cobra a sus clientes; los impuestos, que principalmente son el IVA, el IRPF y, en algunos casos, el Impuesto sobre Sociedades; las averías, siempre inesperadas, y los gastos extras (adquisición y renovación de equipos y herramientas) son algunos factores que, de manera puntual, influyen en la liquidez de la empresa o del propio autónomo.

Afortunadamente, hoy día hay varias opciones para subsanar esta falta de liquidez temporal en un negocio pequeño. Enseguida las analizamos.

Planificar con previsión

Según la Asociación de Trabajadores Autónomos, el número de autónomos en Navarra ha caído bastante en los últimos cuatro años. Más de 1.000 personas se han dado de baja. Para revertir este descenso, se ha diseñado un plan ad hoc que incluye ayudas con las que darle un «impulso al autoempleo».

Como el caso de Navarra no es el único, la Agencia Tributaria ofrece la posibilidad de aplazar y fraccionar deudas fiscales. Con todo y con eso, tanto si la falta de liquidez guarda relación con la fiscalidad como si se debe a cualquier otro motivo de los mencionados, siempre conviene hacer una planificación tesorera.

En primer lugar, el autónomo debe identificar y anotar los siguientes aspectos:

  • El dinero disponible en la cuenta de la empresa en ese preciso instante.

  • Los pagos que se deben realizar durante el primer trimestre, desgranados mes a mes.

  • Las cuantías a ingresar que proceden de los clientes.

Una vez hecho lo anterior, el siguiente paso de la planificación consiste en establecer prioridades. Para ello, lo recomendable es ordenar los gastos por orden de importancia, en función de lo que sea más urgente.

En este punto, también es importante valorar qué pagos son fijos e imprescindibles y cuáles podrían posponerse para otro momento en el que no haya falta de liquidez. Aparte de la cuota de autónomos, los impuestos, los proveedores y el alquiler de herramientas y flotas de vehículos, también es importante tener en cuenta la nómina de los trabajadores.

Por último, junto a cada gasto imprescindible, habría que anotar una solución realista para cubrir los pagos en un plazo de tiempo razonable. A nivel fiscal, ya hemos mencionado la posibilidad de fraccionar los pagos con la AEAT. Ahora bien, ¿cómo se pueden cubrir los gastos restantes sin sobreendeudarse?

Crear un colchón financiero

Lo ideal es que los pequeños negocios cuenten con un colchón financiero que les permita asumir, al menos, los gastos esenciales durante 90 días completos. Para esto, primero hay que calcular lo que cuesta mantener la empresa en pie sólo un mes y multiplicarlo por un total de tres meses.

A continuación, conviene calcular las ganancias que se obtienen al mes de media. De estos beneficios económicos, una parte se debe destinar al colchón, para aumentarlo progresivamente.

Con este fin, el autónomo debe aprovechar los picos de trabajo (cuando la rentabilidad de la empresa aumenta ante la demanda) para engrosar el fondo de emergencia y, en los momentos puntuales de falta de liquidez, recortar gastos innecesarios y cubrir los fundamentales con ayuda del colchón financiero.

Negociar condiciones con los proveedores

Otra medida que se puede tomar aparte de la anterior, que tiene un carácter más preventivo, consiste en negociar las condiciones con los proveedores. Es importante cuidar la comunicación, que sea asertiva, y la actitud.

Desde el principio, debe quedar claro que el objetivo es llegar a un consenso, por lo que, en lugar de imponer, hay que sugerir, argumentar (explicar los motivos por los que se quiere negociar) y preguntar siempre al proveedor cuál es su parecer sobre cada propuesta.

Para conseguir las mejores condiciones, se pueden aplicar varias técnicas. El logrolling es una de ellas. Esta estrategia consiste en ceder en los aspectos menos relevantes para el negocio con tal de que el proveedor ceda, a cambio, en los puntos más favorables.

En español, logrolling se puede traducir como «intercambio de favores» o «intercambio de votos».

Obtener liquidez inmediata

Finalmente, están las soluciones financieras que, como los préstamos para autónomos de AvaFin, se dirigen exclusivamente a los trabajadores por cuenta propia. Son un recurso más que, a diferencia de las medidas ya descritas, proporciona liquidez inmediata.

Solicitar un importe de hasta 300 euros y devolverlo en un plazo de 30 días permite, por ejemplo, cubrir descubiertos habituales como la cuota mensual de autónomos o las reparaciones no previstas.

Antes de solicitar un préstamo de este tipo, es importante revisar los requisitos; no aparecer en la lista de morosos es uno de ellos. También conviene calcular el plazo más ventajoso para devolver el préstamo para autónomos.

Por lo general, los intereses aumentan conforme lo hace el periodo de devolución. Cuanto más tarde el autónomo en devolver el préstamo, más elevados serán los intereses, aunque también dispondrá de más tiempo para que la empresa se recupere económicamente.

Asimismo, es importante fijarse en la comisión de apertura. En el caso de AvaFin, tiene un valor de 0 euros, pero es posible que otras entidades sí cobren una cuantía con la que cubren la formalización del préstamo.

Sin duda, disponer de una suma de dinero de forma instantánea le permite al autónomo zanjar cuanto antes cualquier gasto que, por una falta de liquidez puntual, no podría asumir de otro modo.

Cada una de las medidas analizadas tiene sus puntos a favor y en contra. En casos de falta de liquidez relativamente graves, reunificar deudas y pedir un único préstamo podría ser suficiente.

En cambio, cuando la liquidez es únicamente puntual, solicitar un préstamo rápido para autónomos y/o negociar con proveedores, posponer gastos innecesarios y fraccionar los impuestos son estrategias suficientes para no zozobrar.