SOCIEDAD

Un estudio de la UPNA revela con ecografía que el lado "sano" tras un ictus también sufre daños invisibles

Natalia Domínguez, en el Campus de la UPNA en Tudela. UPNA
La tesis doctoral de la fisioterapeuta Natalia Domínguez demuestra que el deterioro muscular y respiratorio afecta a ambos lados del cuerpo, clave para cambiar la forma de tratar a los pacientes

Un hallazgo científico desarrollado en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) promete transformar la forma en la que se aborda la rehabilitación de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular. La investigación, liderada por la fisioterapeuta e investigadora Natalia Domínguez Sanz, demuestra mediante el uso de ecografías que el ictus provoca un deterioro muscular y respiratorio que va mucho más allá de la parte del cuerpo clínicamente paralizada o afectada.

El estudio, defendido en el Campus de la UPNA en Tudela, se ha centrado en analizar el fenómeno de la mioesteatosis: un proceso silencioso de infiltración de grasa en el músculo y pérdida de calidad muscular provocado por la inactividad y las secuelas neurológicas.

El lado "no afectado" tampoco está sano

La principal conclusión del trabajo es que el denominado lado "sano" o no afectado del paciente no se mantiene intacto. Las ecografías han revelado reducciones del grosor muscular, peor calidad del tejido y mayor acumulación de grasa de forma bilateral, afectando tanto al lado hemipléjico como al aparentemente normal.

Este descubrimiento tiene una implicación directa en la práctica médica y la fisioterapia: los tratamientos de rehabilitación no deben centrarse únicamente en el lado paralizado, sino que deben planificarse de forma global para recuperar ambos lados del cuerpo.

Deterioro en la respiración y el valor de la ecografía

Asimismo, la tesis ha identificado alteraciones severas en la musculatura respiratoria, especialmente en el diafragma y la pared abdominal, lo que deriva en una pérdida de capacidad pulmonar que condiciona el día a día y la autonomía del paciente tras el ictus.

La investigación posiciona a la ecografía como una herramienta clínica revolucionaria. Hasta ahora utilizada principalmente para el diagnóstico de lesiones, el estudio demuestra que medir la calidad del músculo mediante ultrasonidos permite predecir la fuerza, el grado de recuperación y personalizar al milímetro los ejercicios terapéuticos desde las fases más tempranas.

Natalia Domínguez, graduada por la UPNA y con experiencia en centros especializados como ADACEN (Asociación de Daño Cerebral de Navarra) y ADEMNA, ejerce como profesora asociada en la universidad pública navarra y es una activa divulgadora e investigadora en el ámbito de la fisioterapia cardiorrespiratoria y neurológica.