El rejoneador navarro Guillermo Hermoso de Mendoza ha compartido con 80 estudiantes de ingeniería industrial de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) las claves que le han permitido construir su propia trayectoria profesional, marcada por el esfuerzo, la disciplina y la responsabilidad de continuar el legado de su padre, Pablo Hermoso de Mendoza.
El encuentro, organizado por la Cátedra Colegio de Ingenieros Industriales de Navarra y Fundación Industrial Navarra, se ha desarrollado en una nueva edición de los Juevintxos en LA FIINCA, en Pamplona. Durante la conversación, el torero ha hablado de liderazgo, gestión de equipos, presión profesional y de una decisión que ha marcado su última temporada: apostar por la calidad frente a la cantidad.
La sesión, presentada por el periodista de TVE Rubén León, ha reunido a alumnos del Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales y del Máster en Ingeniería Industrial de la UPNA. Los asistentes han conocido de primera mano cómo se organiza el trabajo de una figura del rejoneo y qué enseñanzas pueden trasladarse al ámbito empresarial.
Uno de los asuntos principales ha sido el relevo generacional después de la retirada de Pablo Hermoso de Mendoza, una de las grandes figuras del rejoneo. Su hijo ha explicado cómo ha tenido que asumir nuevas responsabilidades que van mucho más allá de su actividad en las plazas de toros.
"Desde que mi padre se retiró soy la cabeza de la empresa, pero sin toda mi familia y nuestro equipo a mi lado no sería nadie, todo sería muy complicado", ha reconocido Guillermo Hermoso de Mendoza. Con estas palabras ha explicado la importancia del trabajo en equipo y de contar con una estructura profesional sólida.
El rejoneador también ha compartido con los futuros ingenieros una de las decisiones más importantes de su carrera reciente: participar en menos festejos para mejorar los resultados económicos. Una estrategia que le ha permitido aumentar la facturación durante esta temporada.
"He abogado por la calidad antes que la cantidad", ha señalado. Esta apuesta le ha permitido consolidar su presencia en las principales ferias taurinas de España, Francia y Portugal, donde ha completado una temporada de 24 corridas, 51 orejas, dos rabos y 17 salidas a hombros.
Otro de los aspectos que más interés ha despertado entre los estudiantes ha sido la preparación de los caballos, una tarea que requiere planificación, entrenamiento y cuidados continuos durante todo el año.
"Los caballos son como atletas. Hay que entrenar todos los días, cuidarlos a todas horas los 365 días del año", ha explicado el rejoneador navarro. Guillermo Hermoso de Mendoza ha insistido en que los resultados que se ven en la plaza son consecuencia de muchas horas de trabajo que permanecen fuera de la mirada del público.
"El caballo y yo somos uno", ha resumido al describir la conexión con sus animales y la confianza necesaria para alcanzar el máximo rendimiento. Una relación que exige constancia, disciplina y dedicación diaria.
Durante el encuentro celebrado en Pamplona también ha habido espacio para abordar los momentos más difíciles de su carrera. El rejoneador ha reconocido que crecer profesionalmente bajo el apellido Hermoso de Mendoza le ha obligado a convivir desde muy joven con las comparaciones y las expectativas.
De hecho, ha confesado que a los 18 años llegó a plantearse abandonar el rejoneo por la presión que sentía y por las críticas que recibía a través de las redes sociales. Una situación que ha conseguido superar con el paso del tiempo, la experiencia y los resultados obtenidos en las plazas.
"El toro pone a todo el mundo en su sitio", ha afirmado al recordar aquella etapa. El navarro ha explicado así cómo ha logrado encontrar su propio camino profesional, sin dejar de reconocer la influencia y el legado de su padre.
La conversación también ha servido para reflexionar sobre la gestión del tiempo y la conciliación. Hermoso de Mendoza ha recomendado a los estudiantes organizar sus obligaciones y reservar momentos para descansar y disfrutar de su vida personal.
"Organizarse, saber desconectar y disfrutar de la vida. Hay tiempo para todo, y eso me ayuda a seguir adelante", ha comentado ante los 80 futuros ingenieros que han participado en la jornada.
Además, ha establecido un paralelismo entre el rejoneo y la ingeniería a través de la formación continua y la capacidad de aprendizaje. "Me gusta estudiar al toro para mejorar. Nunca acabas de aprender", ha asegurado.
Para el torero, la observación, la experiencia y el análisis de los errores son herramientas imprescindibles para progresar. Una filosofía que también resulta aplicable a la actividad industrial y empresarial, donde la adaptación y la mejora constante forman parte del trabajo diario.
La jornada ha terminado con un coloquio abierto entre Guillermo Hermoso de Mendoza y los estudiantes de la UPNA, que han podido plantear sus preguntas sobre liderazgo, toma de decisiones, organización de equipos y relevo generacional.
Los Juevintxos en LA FIINCA son una iniciativa de la Cátedra Colegio de Ingenieros Industriales de Navarra y Fundación Industrial Navarra, desarrollada junto con la Universidad Pública de Navarra, que acerca a los futuros ingenieros experiencias profesionales de distintos ámbitos y facilita su contacto con la realidad empresarial.