La fragata Navarra llega al Estrecho de Gibraltar para vigilar la frontera de Ceuta con Marruecos.
La fragata Navarra ha llegado a aguas próximas a Ceuta para reforzar la vigilancia marítima en uno de los puntos más sensibles de la frontera española con Marruecos. El buque de la Armada se encuentra desplegado en el entorno del Estrecho de Gibraltar, dentro del dispositivo activado tras los últimos episodios de presión migratoria registrados en la ciudad autónoma.
La F-85 Navarra opera junto a la fragata Santa María en la bahía sur de Ceuta. Ambas unidades se han incorporado al refuerzo naval ordenado por Defensa para aumentar el control de las aguas próximas a territorio marroquí y mejorar la capacidad de vigilancia ante cualquier incidencia.
El despliegue ha permitido incrementar la presencia de la Armada en la zona, donde ya se encontraba también el Buque de Acción Marítima Rayo. La misión de estos buques pasa por vigilar los movimientos marítimos, identificar embarcaciones y mantener un mayor conocimiento de todo lo que sucede en las aguas que rodean Ceuta y el Estrecho.
La llegada de la Navarra se ha producido después de los recientes episodios migratorios registrados desde Marruecos y en un momento en el que las autoridades mantienen reforzado el dispositivo de seguridad en la ciudad autónoma.
Además, existe preocupación ante nuevas convocatorias difundidas a través de las redes sociales para intentar alcanzar territorio español desde Marruecos durante los próximos días. Esta situación ha llevado a mantener una especial vigilancia tanto en la frontera terrestre como en el perímetro marítimo de Ceuta.
La presencia de la fragata tiene también un evidente componente simbólico para la Comunidad Foral. El buque recibe el nombre de Navarra como homenaje a la Comunidad Foral y pertenece a la 41ª Escuadrilla de Escoltas, con base en Rota, en Cádiz.
Se trata de uno de los buques veteranos de la Armada española. La fragata fue botada en octubre de 1992 en Ferrol y entregada oficialmente a la Armada el 30 de mayo de 1994. Es la quinta unidad de las seis fragatas que forman la clase Santa María.
La Navarra mide 138 metros de eslora, tiene 14,3 metros de manga y desplaza cerca de 3.900 toneladas. Puede alcanzar los 29 nudos de velocidad y cuenta con una autonomía superior a las 5.000 millas náuticas.
Su dotación puede superar las 200 personas y dispone de capacidad para operar helicópteros y sistemas aéreos no tripulados. Está preparada para realizar misiones de vigilancia, escolta, protección del tráfico marítimo e interdicción naval.
Precisamente, este tipo de fragatas están capacitadas para controlar el tráfico marítimo de una determinada zona, identificar embarcaciones y, si la operación lo requiere, realizar inspecciones y abordajes.
No es la primera vez que la fragata Navarra ha sido desplegada frente a Marruecos en un momento de tensión. El buque participó en julio de 2002 en la crisis del islote de Perejil, cuando España movilizó diferentes unidades militares después de que efectivos marroquíes ocuparan el pequeño islote situado frente a las costas norteafricanas.
La Armada conserva incluso imágenes de la fragata Navarra navegando junto a Perejil durante aquella operación, uno de los episodios diplomáticos y militares más delicados vividos entre España y Marruecos durante las últimas décadas.
A lo largo de sus más de treinta años de servicio, la fragata ha participado también en numerosas misiones internacionales. Entre ellas figuran las operaciones Atalanta, Sea Guardian, Libertad Duradera y Sophia.
En esta última misión, desarrollada en el Mediterráneo, la tripulación de la Navarra llegó a participar en el rescate de 2.675 migrantes. Uno de aquellos episodios dejó una historia especialmente vinculada al nombre del buque: una mujer rescatada dio a luz a bordo y la niña recibió el nombre de Muna Navarra.
Ahora, más de tres décadas después de entrar en servicio y tras haber participado en operaciones en diferentes puntos del mundo, la fragata que lleva el nombre de la Comunidad Foral ha regresado a una zona que ya conoce bien. La Navarra vuelve a navegar frente a Marruecos, esta vez para reforzar la vigilancia marítima de Ceuta y del estratégico Estrecho de Gibraltar.