SOCIEDAD

La iniciativa de Fundación "la Caixa" para que estudiantes de la Universidad de Navarra hagan prácticas en pueblos

De izda. a dcha.: Juanjo Pons, de la Universidad de Navarra; Jesús María Rodríguez Gómez, del Gobierno de Navarra; Rosalía Baena, de la Universidad de Navarra; Izaskun Azcona Saldías, de Fundación “la Caixa”; y Alfonso Vericat, de la Universidad de Navarra, en el acto de apertura de la nueva edición del programa. UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Impulsan una nueva edición del programa Revitalizar el patrimonio rural, gracias al que, en 2024, 41 estudiantes de la Universidad realizaron prácticas en 24 municipios navarros.

El Gobierno de Navarra, Fundación “la Caixa” y la Universidad de Navarra vuelven a reforzar su compromiso con el área rural de Navarra impulsando la tercera edición del proyecto Revitalizar el patrimonio rural. A través de este programa, estudiantes de grado de la Universidad realizan prácticas en municipios navarros en riesgo de despoblación.

La vicerrectora de Estudiantes y Relaciones Internacionales de la Universidad, Rosalía Baena; el director general de Administración Local y Despoblación del Gobierno de Navarra, Jesús María Rodríguez Gómez; la delegada en Navarra de Fundación “la Caixa”, Izaskun Azcona Saldías; el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras e impulsor del programa, Juan José Pons Izquierdo; y el director del Servicio de Prácticas y Empleo de la Universidad, Alfonso Vericat, en un acto celebrado en el centro académico, han hecho balance de la edición anterior y han presentado el programa que se desarrollará entre los meses de mayo y septiembre de este año. 

Para esta edición, el Gobierno de Navarra y la Fundación “la Caixa” destinarán en total 100.000 euros al proyecto. Esta aportación, que tiene el fin de poder cubrir los gastos de desplazamiento y estancia en las distintas localidades, permitirá la realización de prácticas a unos 40 estudiantes de grado, máster y doctorado de cualquier facultad o escuela de la Universidad de Navarra que hayan cursado, al menos, dos años de estudios universitarios.

Las prácticas están destinadas a proyectos que fomenten tres dimensiones: el patrimonio natural, con iniciativas que busquen la preservación, mejora y aprovechamiento sostenible de los ecosistemas naturales; el patrimonio cultural, con proyectos que persigan el rescate y conservación de los bienes artísticos e inmateriales; y el patrimonio social, con iniciativas pensadas para el cuidado de las personas, en particular de los habitantes más vulnerables del medio rural.

Para la elección de los destinos de las prácticas, se tiene en cuenta el mapa de municipios en riesgo de despoblación elaborado por la Dirección General de Administración Local y Despoblación del Gobierno foral y las ofertas se publican en el Portal de Empleo de la Universidad de Navarra. La duración de las prácticas depende directamente de las necesidades de las instituciones.

“El patrimonio natural, cultural y social sigue arraigado en los pueblos y su conservación y promoción generan nuevas oportunidades”, ha asegurado Jesús Mari Rodríguez, director general de Administración Local y Despoblación. “El programa Revitalizar el patrimonio rural es un ejemplo de la necesaria colaboración entre el ámbito académico y el institucional para generar un impacto positivo en la lucha contra la despoblación, una de las prioridades del Gobierno de Navarra que represento”.

Izaskun Azcona Saldías, delegada en Navarra de Fundación “la Caixa”, ha destacado: “Tenemos un objetivo primordial que impregna todas nuestras áreas de trabajo: ofrecer más oportunidades a quienes más las necesitan (no dejar a nadie atrás). En ese equilibrio buscado, qué duda cabe, también está nuestra aportación al desarrollo rural, que adquiere más importancia en un territorio como el navarro. El envejecimiento, la soledad, la fragilidad de los servicios públicos, las dificultades de acceso a la vivienda… y otros muchos retos, hacen que éste sea también uno de los grandes desafíos para la Fundación “la Caixa” en Navarra”.

"El programa Revitalizar el patrimonio rural es una muestra de las bondades de la colaboración público-privada; hace posible unir fuerzas y que se puedan abordar problemas muy complejos como es la despoblación. Por otro lado, abre una oportunidad formativa importante: en primer lugar, porque pone en contacto a los jóvenes con un entorno rural que a menudo desconocen, y que tiene mucho que aportarles; y, además, es una ocasión para profundizar en un problema social desde la investigación", ha recalcado Rosalía Baena, vicerrectora de Estudiantes y Relaciones Internacionales de la Universidad.

Resultados de la segunda edición

“Las prácticas de alumnos universitarios son un beneficio neto para todas las partes implicadas: los alumnos adquieren experiencia profesional relacionada con sus estudios y conocen más a fondo la realidad del medio rural; las entidades públicas y privadas que los acogen se benefician de su trabajo y de su entusiasmo; y, por último, los vecinos de los pueblos se sienten acompañados y agradecidos por la presencia de jóvenes universitarios en sus municipios. Buena prueba de ello, son los altos niveles de satisfacción mostrados en las encuestas que hemos realizado”, afirma Juan José Pons Izquierdo, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras e impulsor del programa.

En el acto se presentaron datos de la segunda edición del programa, que tuvo lugar el año pasado. En total, participaron 41 alumnos, casi un 25 % más que los que fueron becados en la primera edición y prácticamente para la totalidad de ellos eran sus primeras prácticas con este programa, ya que solo una estudiante repitió como becaria.

En la edición de 2024, los becarios estudiaban en nueve centros diferentes de la Universidad de Navarra: Facultad de Filosofía y Letras (12), Facultad de Comunicación (11), Facultad de Educación y Psicología (7), Facultad de Enfermería (3), Escuela Técnica Superior de Arquitectura (3), Facultad de Ciencias (2), School of Applied Management (1), Facultad de Farmacia y Nutrición (1) y Museo Universidad de Navarra (1).

En cuanto a las entidades participantes, en la segunda edición fueron 24, tres más que el año anterior. La mayor parte de las que acogieron becarios son ayuntamientos, empresas, centros asistenciales, asociaciones, etc. También son 24 los municipios en los que los estudiantes realizaron prácticas: Allo, Aoiz/Argoitz, Aribe, Barbarin, Bargota, Basaburua, Bera, Cárcar, Cascante, Dicastillo, Eratsun, Eslava, Espronceda, Fitero, Javier, Lekunberri, Miranda de Arga, Puente la Reina/Gares, San Martín de Unx, Sangüesa/Zangoza, Urroz-Villa, Valle de Ollo/Ollaran, Valle de Yerri/Deierri y Villamayor de Monjardín.