El hábito de la Fundación "la Caixa" con el que más de 550.000 personas mayores ganan salud física y mental
Llegar a los 65 años con una expectativa media de más de dos décadas de vida por delante plantea uno de los grandes retos sociales de la actualidad: cómo envejecer manteniendo la autonomía, la salud física y una vida social plena. Para dar respuesta a este escenario dinámico y heterogéneo, la Fundación "la Caixa" ha cerrado su curso con la impartición de cerca de 20.000 actividades en los 634 centros propios y conveniados con las administraciones públicas en toda España.
Un total de 550.000 personas mayores han formado parte activa de estas iniciativas, diseñadas bajo un enfoque holístico que persigue potenciar el bienestar emocional, combatir el aislamiento no deseado y poner en valor el rol social de este colectivo dentro de su comunidad.
Prevenir el dolor físico y mantener la mente en forma
La propuesta formativa de la entidad se articula en torno a cinco grandes ejes de actuación para abordar de forma integral la vejez. En el área del mantenimiento físico y la prevención de la fragilidad, se imparten talleres especializados como 'En forma', 'Entrena', 'Actívate', 'Alimenta tu bienestar' o 'Menos dolor, más vida', pensados para estimular las capacidades motoras, cognitivas y sensoriales de los participantes en su día a día.
De forma paralela, el programa pone un acento especial en el crecimiento personal a través de itinerarios como 'Vivir bien, sentirse mejor', 'Buen trato, cuestión de dignidad y de derecho' o 'Vivir con sentido'. El objetivo de estos espacios es dotar a los usuarios de herramientas de reflexión para que puedan construir un proyecto vital propio conforme a sus valores.
Combate contra el edadismo y reducción de la brecha digital
Una de las grandes apuestas diferenciadoras de esta edición ha sido la puesta en marcha del innovador Taller edadismo: cómo detectarlo y prevenirlo, en el que ya han participado más de 1.600 personas. Teniendo en cuenta que una de cada tres personas en Europa sufre alguna discriminación por razón de edad, este proyecto busca concienciar a las propias personas mayores para que actúen como agentes activos de cambio y sensibilización mediante el voluntariado en sus propios entornos comunitarios.
Para romper la brecha digital y fomentar la independencia en la era del conocimiento, la Fundación ha impulsado los talleres virtuales de autoformación, donde más de 11.000 personas se han inscrito para aprender a realizar trámites por internet, manejar aplicaciones populares o planificar desplazamientos de forma segura. Según las encuestas de evaluación del propio programa, más del 94% de los participantes recomendaría estas acciones informáticas a otros usuarios.
La oferta formativa se completa con iniciativas orientadas a la creatividad —con talleres de escritura poética, narrativa, periodismo o creación de pódcast— y con la red de minitalleres de 'Aula abierta', donde personas mayores voluntarias guían a sus propios compañeros en el aprendizaje digital. Desde la dirección del programa subrayan la importancia de avanzar hacia modelos de envejecimiento que prioricen el "ser" por encima del "hacer", construyendo espacios relacionales que combatan la soledad no deseada y aporten sentido al presente.