Tras la confirmación del inicio de los procesos de selección para incorporar a 1.200 trabajadores eventuales en Landaben, la representación sindical de Volkswagen Navarra ha querido pausar la euforia. El presidente del Comité de Empresa, Alfredo Morales, ha hecho un llamamiento explícito a la cautela, pidiendo "huir del triunfalismo y de morir de éxito" ante el complejo escenario que atraviesa el sector del automóvil en Europa.
Aunque Morales ha calificado la asignación del volumen extraordinario para el coche eléctrico como una "gran noticia" que multiplicará el empleo en la industria auxiliar navarra, ha subrayado que este respaldo directivo contrasta de forma radical con la situación de la multinacional en Alemania, donde la cúpula directiva acaba de anunciar planes de ahorro, ajustes e incluso el cierre de plantas.
La rentabilidad de Landaben como único escudo
Desde el Comité de Empresa atribuyen esta inyección de trabajo de forma directa al esfuerzo de los trabajadores en Pamplona. "Es fruto de muchísimo trabajo de todos, haciendo de esta una fábrica muy rentable. Ese es el elemento fundamental por el cual han pensado en nosotros para hacer este volumen extraordinario de producción", ha señalado Morales.
Sin embargo, la plantilla es consciente de que la industria del motor se mueve en un terreno de permanente inestabilidad. Por ello, instan a aprovechar este turno de fin de semana para afianzar la posición de la planta de cara a la asignación de volumen estructural a partir de 2027:
- Oportunidad temporal: Los contratos serán de seis meses prorrogables a un año, un periodo en el que la fábrica deberá demostrar de nuevo su competitividad.
- Impacto en el sector: Se calcula que el refuerzo de 1.200 empleos directos se multiplicará por seis en el tejido industrial y de proveedores de la Comunidad Foral.
- Cultura de trabajo: El sindicato insiste en mantener la humildad operativa para no poner en riesgo las asignaciones de modelos eléctricos a futuro.