El novedoso hallazgo de la Clínica Universidad de Navarra para detectar antes el riesgo de diabetes
La grasa acumulada por encima del ombligo puede dar muchas más pistas sobre la salud de una persona que el peso que marca la báscula. Un estudio del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra ha demostrado que la grasa subcutánea del abdomen ayuda a detectar el riesgo de prediabetes y diabetes.
La investigación ha sido publicada en Journal of Diabetes and Its Complications y propone incorporar la ecografía de tejido adiposo a la práctica clínica para identificar mejor el riesgo metabólico en personas con exceso de adiposidad.
La clave está en una prueba sencilla, no invasiva y sin radiación. La ecografía de grasa abdominal permite medir las distintas capas de adiposidad presentes en el abdomen y conocer dónde se acumula esa grasa. Esa información, según los especialistas, puede ser decisiva porque no toda la grasa localizada en el vientre tiene el mismo significado para la salud.
“No podemos limitarnos solo al peso y al índice de masa corporal, con esta prueba podemos ver dónde se acumula la grasa. Esta información puede ser clave, porque no toda la adiposidad que se acumula en la zona del vientre tiene el mismo significado metabólico”, ha explicado la Dra. Carolina Perdomo, especialista en Endocrinología de la Clínica Universidad de Navarra.
El estudio ha incluido los datos de 103 adultos que se sometieron a esta prueba. La medición fue realizada por el mismo médico para reducir las posibles variaciones entre observadores y obtener resultados más homogéneos.
Entre los principales hallazgos, los investigadores han comprobado que los pacientes con un espesor de grasa subcutánea máxima superior a 1.8 centímetros, medido entre uno y dos centímetros por encima del ombligo, presentaron valores significativamente más altos de presión arterial sistólica, insulina, triglicéridos y creatinina.
Estos datos han mostrado un perfil metabólico menos favorable. Además, aquellos pacientes con mayor índice de tejido adiposo subcutáneo tuvieron una probabilidad claramente superior de presentar prediabetes o diabetes.
La propuesta de los endocrinólogos de la Clínica Universidad de Navarra es incorporar esta técnica a la práctica clínica diaria, tanto en atención primaria como en distintas especialidades. El objetivo es detectar de manera más precoz a personas con alteraciones metabólicas o con una mayor probabilidad de desarrollarlas.
“La incorporación de esta técnica en la práctica clínica diaria, tanto en atención primaria como en diversas especialidades, abre la posibilidad de detectar de forma precoz a personas con alteraciones metabólicas o con mayor probabilidad de desarrollarlas”, ha señalado la Dra. Perdomo.
La especialista ha recalcado que, en el abordaje de la obesidad, esta investigación refuerza una idea importante: no basta con medir el peso. “Estamos desarrollando estudios con una muestra más amplia y a nivel longitudinal, pero lo que podemos afirmar es que esta prueba sencilla puede ayudarnos a identificar mejor a personas con mayor riesgo metabólico”, ha añadido.
La diabetes afecta a casi 6 millones de personas en España, según la Sociedad Española de Diabetes. La diabetes mellitus tipo 2 o no insulino-dependiente supone entre el 80 % y el 90 % de los casos totales diagnosticados.
Se trata de una patología que produce trastornos metabólicos caracterizados por una elevación inapropiada de la glucosa en sangre. Esta alteración conlleva, además, un aumento del riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.
El Dr. Javier Escalada, director del Departamento de Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra, ha recordado que esta enfermedad puede pasar desapercibida durante mucho tiempo. “Esta enfermedad es prácticamente asintomática en las fases iniciales”, ha advertido.
Escalada ha señalado también que la Asociación Americana de la Diabetes sugiere que todos los adultos mayores de 35 años se sometan a pruebas de rutina para detectar diabetes tipo 2. También recomienda estas pruebas en menores de esa edad con sobrepeso u obesidad y uno o más factores de riesgo relacionados con la enfermedad.
Entre esos grupos se encuentran las mujeres que sufrieron diabetes gestacional durante el embarazo, las personas diagnosticadas de prediabetes y los niños con sobrepeso u obesidad con antecedentes familiares.
El especialista ha recalcado, además, “la importancia de mantener un peso saludable, realizar actividad física y llevar una dieta equilibrada” como medidas fundamentales para reducir el riesgo y mejorar la salud metabólica.