El tratamiento sin dolor de la Clínica Universidad de Navarra que cambia la forma de curar heridas crónicas
La investigación demuestra que el plasma frío reduce bacterias y activa la circulación, lo que permite acelerar el cierre de úlceras venosas con seguridad.
La Clínica Universidad de Navarra ha participado en un estudio multicéntrico que ha confirmado que el plasma frío mejora la cicatrización de las úlceras venosas y reduce su carga bacteriana sin aumentar el dolor en los pacientes.
La investigación, desarrollada junto a varios hospitales españoles, ha demostrado que esta tecnología actúa de forma inmediata sobre las heridas crónicas, favoreciendo su cierre y mejorando el estado general de las lesiones.
El trabajo se ha llevado a cabo en colaboración con el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, el Hospital Clínico San Carlos de Madrid y el Hospital Universitario Mancha Centro, dentro de un ensayo que ha evaluado su eficacia frente a tratamientos convencionales.
El plasma frío atmosférico se aplica directamente sobre la herida mediante un chorro de aire tratado con energía eléctrica, lo que permite actuar sobre la zona sin generar calor ni provocar daño en los tejidos.
El director del Departamento de Cirugía Plástica de la Clínica, el doctor Bernardo Hontanilla, ha explicado que esta técnica consiste en aplicar “un spray muy controlado de aire activado eléctricamente para reducir las bacterias y favorecer la cicatrización sin calentar ni dañar la herida”.
El efecto bactericida y la activación de la circulación son dos de los principales beneficios de este tratamiento. Los campos eléctricos generados por el plasma reactivan la microcirculación sanguínea, mientras que las partículas ionizadas eliminan bacterias sin afectar a las células sanas.
Los resultados del estudio, publicados en la revista científica Plastic and Reconstructive Surgery-Global Open, han identificado como hallazgo más sólido la reducción de microorganismos en las heridas, además de confirmar que el procedimiento es seguro.
Otro de los aspectos destacados es que el tratamiento no ha incrementado el dolor en los pacientes, un factor clave en este tipo de patologías, donde las curas suelen resultar molestas y prolongadas en el tiempo.
Según los investigadores, la posibilidad de aplicar el plasma de forma más intensiva podría acelerar aún más el cierre de las heridas, lo que abre nuevas líneas de tratamiento en este ámbito.
Las úlceras venosas son lesiones crónicas que suelen aparecer en las piernas debido a problemas de circulación sanguínea. Estas heridas generan dolor, pesadez y, en muchos casos, requieren cuidados constantes sin lograr una curación completa.
El doctor Ignacio Leal, responsable de Cirugía Vascular de la Clínica, ha subrayado que encontrar nuevas soluciones es fundamental, ya que los tratamientos actuales no siempre consiguen resultados eficaces.
En este contexto, el uso del plasma frío se presenta como una alternativa prometedora para mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren este tipo de heridas persistentes.