SOCIEDAD

La investigación navarra que convierte monóxido de carbono en hidrógeno verde para industria y movilidad

Imagen del proyecto COSHIFT. ADITECH
Una iniciativa del CENER desarrolla hidrógeno renovable a través de microorganismos

El hidrógeno renovable ha centrado el trabajo del proyecto COSHIFT, una iniciativa liderada por CENER que desarrolla una tecnología para producir este gas mediante microorganismos capaces de transformar gases como el monóxido de carbono generado a partir de restos vegetales.

El proyecto, impulsado en Navarra, se ha desarrollado en colaboración con Lurederra y ha contado con la coordinación de ADItech, entidad coordinadora del Sistema Navarro de I+D+i (SINAI). La iniciativa ha sido financiada por el Gobierno de Navarra a través de la convocatoria de ayudas para proyectos colaborativos de I+D+i entre agentes del sistema.

El objetivo principal de COSHIFT ha sido conseguir una producción elevada de hidrógeno renovable de forma sostenible. Para ello, se han empleado microorganismos aislados de fuentes naturales de Navarra, con el fin de mejorar el rendimiento del proceso y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

El hidrógeno se ha convertido en una alternativa a los combustibles tradicionales porque no genera emisiones negativas durante su uso. Por este motivo, su aplicación directa en el transporte se está estudiando como una vía para minimizar los efectos del cambio climático.

Como entidad líder, CENER ha centrado su labor en la fermentación del monóxido de carbono presente en el syngas para convertirlo en hidrógeno verde. Después, el proceso contempla la eliminación del CO2 que permanece en el gas para obtener un hidrógeno puro.

La tecnología desarrollada en Navarra no solo puede tener aplicación en movilidad. También podría emplearse en sistemas de purificación o acondicionamiento de gases en industrias que necesitan captar CO2 dentro de sus procesos productivos.

Esta línea de trabajo tendría especial impacto en sectores como la industria metalúrgica y la siderúrgica, que se encuentran entre las actividades que más generan syngas. El proyecto plantea así una vía para revalorizar una parte de esos gases y avanzar hacia procesos industriales más sostenibles.

Además, el proyecto COSHIFT trabaja en una escala piloto situada entre el laboratorio y el salto a la escala industrial. Esta fase permitirá obtener datos clave para avanzar más adelante hacia una posible aplicación en la industria.

La iniciativa ha reforzado el papel de la I+D+i en Navarra en torno al desarrollo de soluciones vinculadas al hidrógeno renovable, la valorización de residuos vegetales y la reducción de emisiones en sectores industriales con mayor impacto ambiental.