Los médicos de Urgencias del Hospital Universitario de Navarra también estallan contra Domínguez y Chivite: "El sistema está roto"
Los médicos del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Navarra han elevado este lunes la presión sobre el Departamento de Salud del Gobierno foral con una dura carta firmada por 61 facultativos, en la que denuncian la “evidente degradación” del Sistema Público de Salud de Navarra y advierten de que ha entrado en una “fase crítica”.
La carta supone un nuevo golpe para el consejero de Salud del Gobierno de María Chivite, Fernando Domínguez, en plena crisis sanitaria en Navarra. Los facultativos de Urgencias han acusado al consejero de optar por el “señalamiento público” a los médicos en lugar de asumir la responsabilidad de la gestión sanitaria.
Los médicos han comenzado su escrito mostrando su “apoyo firme y solidario” a los compañeros del servicio de Traumatología, que en las últimas semanas, según denuncian, han sido objeto de “ataques públicos” por parte del consejero de Salud.
“Es profundamente desalentador observar cómo el consejero opta por el señalamiento público a los médicos en lugar de asumir la responsabilidad de la gestión sanitaria navarra”, han señalado los profesionales de Urgencias del HUN.
En la misma carta, los facultativos han sostenido que las declaraciones de Domínguez están “cargadas de medias verdades y ataques directos a la profesionalidad” de sus compañeros. A su juicio, se trata de una “estrategia fallida” que solo busca desviar la atención de los problemas que la Consejería de Salud “no ha sabido resolver”.
La denuncia de Urgencias se suma a una cadena de protestas que ha sacudido al principal hospital público de Navarra. Primero han sido los anestesistas del HUN, que han decidido dejar de hacer horas extra o peonadas. Después se han sumado los profesionales de Cirugía Ortopédica y Traumatología, con 73 facultativos que han anunciado el cese de su participación en la actividad extraordinaria de consultas y quirófano.
A ese malestar también se ha añadido el servicio de Digestivo del HUN, que, según ha comunicado el Sindicato Médico de Navarra, se suma a la paralización de actividad extraordinaria durante los meses de mayo y junio. La protesta afecta así a varios servicios esenciales del hospital y amenaza con tener consecuencias sobre consultas, quirófanos, intervenciones y listas de espera.
Ahora, los médicos de Urgencias han puesto el foco en su propia realidad asistencial. Según han denunciado, el servicio está dimensionado para atender adecuadamente un volumen determinado de pacientes diarios, pero con una frecuencia ya “alarmante” registra incrementos de demanda que superan en un 30% o incluso en un 40% su capacidad operativa.
Los facultativos han advertido de que esa alta demanda, que antes era excepcional y estaba ligada a epidemias estacionales, se ha convertido ahora en algo “muy habitual”. Según relatan, cualquier persona que haya acudido a Urgencias en los últimos meses ha podido comprobar la sobrecarga asistencial y los largos tiempos de espera.
A esta situación se suma la frecuente falta de camas hospitalarias, que provoca que pacientes pendientes de ingreso queden atrapados muchas horas en el área de Urgencias, incluso durante la noche. Los médicos consideran que esta situación “deshumaniza por completo” la atención que merece el paciente y afecta gravemente a su dignidad en momentos de especial vulnerabilidad.
Los profesionales han recordado además que trabajan en turnos prolongados, con jornadas de 24 horas, en las que deben mantener un nivel de alerta máximo para garantizar la atención de pacientes críticos y de alta complejidad. Sin embargo, aseguran que la realidad asistencial está sobrepasando cualquier límite razonable.
Esa sobrecarga, han advertido, les obliga a trabajar en condiciones de “gran fatiga física y mental”. Por eso, los 61 facultativos firmantes han lanzado una frase especialmente contundente contra la situación actual de la sanidad navarra: “El sistema está roto”.
“No es una frase retórica, es una realidad diaria”, han añadido los médicos de Urgencias del HUN, que han reclamado al Gobierno de Navarra y a la Consejería de Salud que asuman su responsabilidad y adopten las medidas necesarias para recuperar el diálogo y la colaboración con los profesionales sanitarios.
La crisis sanitaria en Navarra entra así en una nueva fase. A la paralización de la actividad extraordinaria en Anestesia, Traumatología y Digestivo se suma ahora la denuncia pública de Urgencias, uno de los servicios más sensibles del sistema. El malestar médico se extiende dentro del HUN y vuelve a situar en el centro de la polémica la gestión de Fernando Domínguez al frente del Departamento de Salud.