El jefe del servicio de Traumatología del Hospital Universitario de Navarra, Javier González Arteaga, ha presentado su dimisión tras meses de tensión en uno de los servicios más señalados de la sanidad pública navarra.
La salida se ha producido en un contexto marcado por las listas de espera, el malestar profesional y la publicación de informaciones sobre una auditoría interna realizada en el propio servicio. Traumatología ha sido en los últimos meses una de las áreas más cuestionadas por sus tiempos de demora tanto en primeras consultas como en intervenciones quirúrgicas.
González Arteaga ha defendido en una carta la labor del servicio y ha reconocido que la auditoría había detectado deficiencias y áreas de mejora, aunque ha asegurado que algunas de ellas ya se estaban corrigiendo. También ha criticado que se hayan difundido datos parciales de un informe que, según ha señalado, tenía carácter interno.
En esa carta, publicada en el Diario de Navarra, el jefe de Traumatología ha sostenido que la información publicada ofrecía una visión “parcial y sesgada” de la situación del servicio. Además, ha explicado que parte de los tiempos de consulta se han visto condicionados por tareas no presenciales, como las interconsultas, y por la organización interna del trabajo médico.
La dimisión llega después de varios meses de enfrentamiento entre el Departamento de Salud y el servicio de Traumatología. El consejero Fernando Domínguez ya había planteado en septiembre una posible intervención del área por los malos datos en listas de espera, una medida que generó malestar entre los profesionales.
El servicio de Traumatología del HUN ha sido uno de los puntos más sensibles del debate sanitario en Navarra. La presión asistencial, la falta de profesionales y el volumen de pacientes pendientes han situado esta especialidad en el centro de la polémica.
La salida de González Arteaga abre ahora un nuevo escenario en el Hospital Universitario de Navarra, en un momento en el que Salud trata de reducir las listas de espera y de recuperar la confianza de los profesionales de un servicio clave para miles de pacientes.
El Partido Popular de Navarra ha reaccionado a la dimisión y ha responsabilizado directamente al consejero de Salud. Su presidente, Javier García, ha afirmado que “la única dimisión que puede corregir el problema de la sanidad navarra es la del consejero Domínguez”.
García ha señalado que el Departamento de Salud “se ha convertido en un foco constante de problemas” y ha considerado que la salida del jefe de Traumatología “no es un hecho aislado”, sino consecuencia de una gestión “errática, sin rumbo y sin capacidad de diálogo con los profesionales”.
El dirigente popular también ha criticado que, pese a los presupuestos récord, continúen los problemas de listas de espera, falta de médicos y malestar entre los profesionales. Además, ha vinculado esta situación con otros conflictos abiertos en la sanidad navarra, como el de Anestesia y Reanimación.