Meses de vigilancia desde Navarra destapan a un hombre que reabría perfiles para enaltecer a ETA en redes sociales

Un hombre revisa las redes sociales en un ordenador.
La Brigada Provincial de Información siguió durante meses varias cuentas que reaparecían tras ser cerradas y difundían amenazas y mensajes humillantes.

Cada vez que uno de los perfiles desaparecía, otro muy parecido surgía casi de forma inmediata. Los nombres, las imágenes y los vídeos publicados mantenían un patrón similar que ha permitido a los investigadores seguir el rastro de su responsable durante meses.

La investigación comenzó en Navarra en junio de 2024. La Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de Navarra tuvo conocimiento de la existencia de varias cuentas en una conocida red social desde las que se difundían mensajes de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas de ETA.

El usuario también habría publicado amenazas de carácter grave dirigidas contra distintas personalidades públicas. Los agentes iniciaron entonces un seguimiento continuado de todos los perfiles relacionados con esta actividad.

Durante la vigilancia, la Policía Nacional comprobó que, después del cierre de alguna de las cuentas, presumiblemente por las denuncias realizadas por otros usuarios ante la red social, aparecían casi simultáneamente nuevos perfiles.

Las cuentas utilizaban nombres similares y compartían imágenes y vídeos de características parecidas. Esta sucesión permitió mantener abierta la investigación pese a los continuos cambios de perfil.

Toda la información recabada fue trasladada a la Audiencia Nacional, que abrió una investigación por posibles delitos de enaltecimiento del terrorismo, humillación a sus víctimas y difusión de mensajes terroristas.

Después de varios meses de pesquisas, y con la colaboración de la Brigada Provincial de Información de Aragón, los agentes detuvieron en Zaragoza a un hombre afincado en esta provincia. Durante la operación fueron intervenidos varios dispositivos electrónicos.

El análisis de esos dispositivos ha permitido acreditar los delitos investigados relacionados con el terrorismo. La Policía Nacional también ha señalado que el examen del material intervenido permitió acreditar otro delito de pornografía infantil.

Finalmente, en abril de 2026, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional dictó una resolución condenatoria contra el acusado por un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas de delitos terroristas cometido a través de internet.

El condenado ha sido ahora condenado una pena de dos años de prisión. La sentencia también ha impuesto una multa de doce meses, con una cuota diaria de seis euros.