SOCIEDAD

Muere Pedro Rodríguez, ex decano de Teología en la Universidad de Navarra: su trabajo fue reconocido por Benedicto XVI

Fotomontaje de Pedro Rodríguez, antiguo decano de la Facultad de Teología, sobre una imagen del campus de la Universidad de Navarra.
El sacerdote y teólogo desarrolló durante décadas su carrera académica en la Universidad de Navarra y recibió el reconocimiento de Juan Pablo II y Joseph Ratzinger.

Pedro Rodríguez, profesor emérito y antiguo decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, ha fallecido esta madrugada en Pamplona a los 93 años. El sacerdote y teólogo fue conocido especialmente por descubrir en 1985 el manuscrito original del Catecismo Romano, hallazgo que permitió preparar posteriormente su edición histórico-crítica.

El fallecimiento de Pedro Rodríguez se ha producido este viernes, 4 de septiembre, en Pamplona. Su trayectoria ha estado estrechamente vinculada durante décadas a la Universidad de Navarra, donde ha desarrollado buena parte de su labor académica, investigadora y docente.

Nacido en Cartagena en 1933, Rodríguez cursó la licenciatura en Derecho y los estudios de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid entre 1950 y 1956. Posteriormente se trasladó a Roma para estudiar la licenciatura y el doctorado en Sagrada Teología en la Universidad Lateranense, donde coincidió con san Josemaría Escrivá.

Fue ordenado sacerdote en 1958. Doctor en Sagrada Teología y en Derecho, regresó a Madrid un año después para dedicarse a la enseñanza de Teología en el Studium Generale del Opus Dei y al trabajo pastoral en ambientes universitarios.

También participó en 1963 en la puesta en marcha de la Biblioteca de Teología, concebida tanto como una colección de libros como una institución destinada al diálogo teológico. Su propósito era reflejar la renovación de esta disciplina impulsada en torno al Concilio Vaticano II.

En octubre de 1967, Pedro Rodríguez formó parte junto a los profesores Alfredo García Suárez y José María Casciaro del primer equipo de dirección del Instituto Teológico. La institución fue erigida por la Santa Sede como Facultad de Teología dos años después, en 1969.

Desde 1974 ha sido profesor de Eclesiología y Teología Ecuménica. A lo largo de su trayectoria universitaria también fue director de Investigación entre 1985 y 1987, director de la revista Scripta Theologica entre 1975 y 1988 y director del departamento de Eclesiología desde 1975 hasta 1999.

Entre 1992 y 1998 ejerció como decano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Además, fue el primer director de la revista Palabra, actualmente denominada Omnes, una publicación mensual dedicada al análisis pastoral y teológico dirigida a sacerdotes de España e Iberoamérica y que posteriormente estuvo en el origen de Ediciones Palabra.

Su prestigio académico llevó a Juan Pablo II a nombrarle experto en el Sínodo de los Obispos para Europa de 1999. Rodríguez formó asimismo parte de la Societas Oecumenica Europea y de distintos consejos asesores de publicaciones teológicas de España, Suiza y Navarra.

Entre ellos figuran los consejos de Revista Española de Teología, de Madrid; Rivista Teologica di Lugano, de Suiza; y el Anuario de Historia de la Iglesia, editado en Navarra. Esta actividad ha acompañado una extensa producción investigadora centrada especialmente en la eclesiología y la teología.

Uno de sus trabajos más relevantes se produjo a partir del análisis del Catecismo del Concilio de Trento. La investigación permitió a Pedro Rodríguez descubrir en 1985 el manuscrito original del Catecismo Romano y preparar posteriormente una edición crítica.

Ese trabajo se realizó al servicio de la elaboración del Catecismo de la Iglesia Católica y fue presentado solemnemente al papa Juan Pablo II en 1990. La investigación convirtió al profesor de la Universidad de Navarra en una referencia internacional dentro de este ámbito teológico.

El cardenal Joseph Ratzinger, que posteriormente sería elegido papa con el nombre de Benedicto XVI, destacó la importancia de aquella investigación. Según expresó, "con el descubrimiento y la edición crítica del manuscrito original del Catecismo Romano, el profesor Rodríguez ha prestado a la teología un servicio que trasciende unas concretas circunstancias históricas, y que ha revestido también gran importancia para mis trabajos durante la preparación del Catecismo de la Iglesia Católica".

Tras décadas de actividad académica en Pamplona, Pedro Rodríguez se jubiló y en 2003 fue nombrado profesor emérito de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.