Navarra endurece la vigilancia sobre el fuego en el campo ante el fuerte riesgo de incendios forestales
La Guardia Civil de Navarra ha reforzado los controles sobre el uso del fuego en todo el suelo no urbanizable de la Comunidad Foral ante la llegada de los periodos de mayor riesgo de incendios. El objetivo ha sido vigilar que las quemas agrícolas y forestales se ajusten a la normativa vigente y evitar negligencias que puedan provocar daños en el patrimonio natural.
Los dispositivos se han desplegado en colaboración con el Guarderío de Medio Ambiente y el resto de Policías. Los agentes han puesto el foco en las actividades agrícolas y silvícolas que utilizan fuego, ya que deben contar con autorización o con la correspondiente declaración responsable previa.
La Guardia Civil de Navarra ha recordado que la normativa actual establece una zonificación territorial y climática en la Comunidad Foral. Esta regulación limita de forma estricta las condiciones en las que se pueden realizar las quemas autorizadas, especialmente durante los periodos de mayor riesgo.
Las quemas deben quedar completamente extinguidas dos horas antes de la puesta del sol. Además, deben suspenderse de inmediato si aparece viento fuerte, una de las situaciones que más puede favorecer la propagación rápida de las llamas.
Las patrullas del SEPRONA y de las unidades de seguridad ciudadana inspeccionarán que los responsables dispongan en el lugar de los medios de extinción obligatorios. Entre ellos figuran mochilas sulfatadoras de al menos 15 litros o franjas cortafuegos labradas de un mínimo de ocho metros de anchura cuando se trate de eliminación de rastrojos.
Los controles también incidirán en las restricciones a la circulación de vehículos a motor por pistas forestales. La Guardia Civil ha advertido igualmente sobre la prohibición de arrojar colillas desde las ventanillas, una conducta que puede generar incendios en zonas especialmente vulnerables.
Otro de los puntos vigilados será el uso recreativo de barbacoas o utensilios como el camping-gas. En los espacios abiertos de la zona sur de Navarra, la prohibición estival de estos elementos es absoluta.
Además de los controles, la Guardia Civil de Navarra ha difundido una serie de recomendaciones para reducir los principales factores de riesgo humano. A los profesionales del campo se les ha pedido revisar de forma minuciosa los motores de cosechadoras y empacadoras para evitar chispas.
También se ha recordado la importancia de respetar la prohibición horaria nocturna de uso de maquinaria pesada. En el caso de los propietarios de fincas, se ha insistido en mantener limpios los perímetros de maleza y en labrar las fajas de seguridad en las pajeras.
A la ciudadanía se le ha pedido que no utilice material pirotécnico en áreas vulnerables. También se ha recordado la necesidad de retirar todos los residuos del medio natural para evitar situaciones de riesgo y preservar los espacios forestales.
La Guardia Civil de Navarra ha apelado a la responsabilidad y a la colaboración ciudadana. Ante cualquier indicio de humo o conato de incendio, ha pedido avisar de forma inmediata al teléfono de emergencias de Guardia Civil 062 o a SOS Navarra-112.
La detección temprana resulta clave para evitar una catástrofe en el medio natural. Por eso, los agentes han insistido en que cualquier aviso rápido puede facilitar una intervención eficaz antes de que el fuego se extienda.
El incumplimiento de las condiciones técnicas y administrativas recogidas en la Orden Foral reguladora puede acarrear sanciones administrativas. Además, si se constata negligencia grave o intencionalidad en el origen de las llamas, podrían derivarse responsabilidades civiles o penales.
Estas infracciones pueden poner en peligro los ecosistemas navarros y también la integridad física de las personas. Los dispositivos se mantendrán activos para vigilar el cumplimiento de la normativa sobre el uso del fuego en Navarra en suelo no urbanizable.