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Nerea Carrasco, experta de la Clínica Universidad de Navarra: "Hay infecciones que pueden aparecer semanas después de un viaje"

Nerea Carrasco, responsable del Servicio de Enfermedades Infecciosas de la Clínica, durante una consulta de preparación a un viaje.
Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra recomiendan antes de verano acudir a la consulta del viajero entre cuatro y ocho semanas antes de partir.

El aumento de los viajes internacionales ha elevado el riesgo de contraer infecciones importadas que, en muchos casos, pueden prevenirse si se planifica la salud del viaje con varias semanas de antelación. Los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra recomiendan acudir a una consulta especializada antes de visitar determinados destinos tropicales o países con riesgos sanitarios concretos.

La popularización de destinos en Sudamérica, Centroamérica, África o el sudeste asiático, junto con el incremento de turistas de mayor edad o con patologías previas, ha convertido la consulta del viajero en una herramienta cada vez más importante para evitar problemas de salud durante el desplazamiento y también después del regreso.

La prevención, según explican los especialistas, no se limita a las vacunas exigidas para entrar en algunos países. La Dra. Nerea Carrasco, responsable del Servicio de Enfermedades Infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra en Madrid, ha subrayado que cada viaje necesita una valoración individual.

“Dependiendo del destino, tanto del país como de la ciudad, el tipo de actividad que se va a realizar allí, del perfil del viajero, en función de su edad y si tiene patologías previas, pueden recomendarse vacunas frente a enfermedades como dengue, rabia o encefalitis japonesa, además de tratamientos preventivos para la malaria o la fiebre tifoidea. O, incluso, revisar el calendario vacunal, ya que la población mayor de 30-40 años no está vacunada frente a algunas recomendaciones actuales”, ha reconocido.

Los especialistas han advertido de que la fiebre tifoidea sigue siendo una infección frecuente entre los viajeros, aunque todavía es poco conocida. Además, han recordado que puede prevenirse de forma sencilla mediante vacunación.

El riesgo de infecciones importadas no afecta únicamente a quienes viajan a safaris o a destinos africanos. Países como Tailandia, Vietnam o Camboya, además de zonas de Sudamérica y Centroamérica, presentan brotes frecuentes de enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue o la malaria.

El Dr. José Luis Del Pozo, director del Servicio de Enfermedades Infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra, ha insistido en que la planificación debe hacerse con margen suficiente. “La planificación sanitaria del viaje debe hacerse con antelación. Lo ideal es consultar al menos entre cuatro y ocho semanas antes de la salida, para valorar las medidas preventivas necesarias y permitir que el organismo desarrolle una respuesta inmunitaria suficiente antes del viaje”, ha indicado.

Del Pozo ha añadido que en determinadas épocas del año los centros de vacunación internacional pueden tener una elevada demanda, por lo que conviene no dejar esta consulta para el último momento. Aun así, ha remarcado que incluso cuando el viaje es inminente, la consulta especializada sigue siendo útil para revisar vacunas, quimioprofilaxis, medidas frente a picaduras, diarrea del viajero y otros riesgos sanitarios.

La atención médica tampoco debe terminar con el regreso a casa. Algunas infecciones tropicales pueden pasar desapercibidas o manifestarse semanas después con síntomas leves, como cansancio, fiebre baja o molestias digestivas.

“No tenemos que ponernos muy malos o precisar un ingreso para tener una infección. De hecho, a veces pueden dar la cara más tarde y el viajero no relaciona esos síntomas con un episodio que tuvo durante el viaje”, ha señalado la Dra. Nerea Carrasco.

Algunas enfermedades, como la malaria o determinados parásitos intestinales, pueden detectarse mediante pruebas sencillas y tratarse de forma precoz antes de que provoquen complicaciones. Por eso, los especialistas recomiendan consultar también tras el viaje si aparecen síntomas aunque parezcan poco importantes.

La diarrea del viajero continúa siendo la infección más habitual durante los desplazamientos internacionales. Muchas personas asocian el riesgo solo al consumo de agua, pero los especialistas han recordado que las verduras crudas, las ensaladas, el hielo o las frutas peladas también pueden ser una fuente de contagio si han sido manipuladas con agua no segura.

Por este motivo, han recomendado priorizar alimentos cocinados, frutas con cáscara, bebidas embotelladas y extremar las medidas higiénicas durante el viaje. Son gestos sencillos que pueden reducir de forma notable el riesgo de infecciones.

La protección frente a las picaduras de mosquitos es otra de las medidas clave. Los especialistas aconsejan utilizar repelentes, ropa de manga larga, mosquiteras y evitar la exposición en determinadas franjas horarias.

“No obstante, estas medidas no eliminan completamente el riesgo y, en algunos destinos, es necesario añadir medicación preventiva”, ha recordado el Dr. José Luis Del Pozo.