Navarra pone a prueba un pago por objetivos para rebajar las desbocadas listas de espera en Salud
El Servicio Navarro de Salud aplicará desde abril una experiencia piloto en Traumatología y Rehabilitación de tres hospitales para vincular pagos extra a resultados asistenciales.
Salud ha puesto en marcha en Navarra una prueba piloto para pagar la actividad extraordinaria de sus profesionales con incentivos ligados al cumplimiento de objetivos y a la reducción de listas de espera, que siguen desbocadas. Más de 60.000 pacientes esperan una primera cita con un especialista y más de 10.000 personas siguen pendientes de una operación.
El nuevo sistema se aplicará entre abril y junio de 2026 en varios servicios hospitalarios y después se evaluará para decidir si se extiende al resto de la organización.
El Servicio Navarro de Salud apuesta así por un modelo distinto al utilizado en los últimos años, en los que las retribuciones por esta actividad adicional se han regulado mediante importes por hora de trabajo según la tarea, el ámbito y el motivo.
Ahora, el objetivo pasa por vincular ese pago a resultados concretos en la actividad asistencial.
La experiencia piloto ha arrancado este 1 de abril de 2026 y afectará a los servicios de Cirugía Ortopédica y Traumatología y de Rehabilitación del Hospital Universitario de Navarra, el Hospital Reina Sofía de Tudela y el Hospital García Orcoyen de Estella. Según ha explicado el Gobierno de Navarra, estos profesionales podrán optar a los incentivos si cumplen los objetivos fijados.
El nuevo sistema se ha diseñado para premiar el aumento de actividad ordinaria y la reducción de la lista de espera en primeras consultas. Para ello, la reducción marcada por la Dirección de Asistencia Sanitaria al Paciente se ponderará en función de la diferencia de plantilla neta y también de la demanda existente.
La medida ha llegado después de que Salud revisara la evolución del gasto en productividad vinculado a los planes de choque contra las demoras. Ese análisis ha concluido que esta inversión ha ayudado a contener el crecimiento de las listas de espera, pero no siempre ha logrado la bajada pretendida ni en una proporción acorde al gasto realizado.
Además, el Gobierno foral ha señalado que esa misma conclusión ya aparecía en informes y auditorías elaborados por organismos independientes al departamento. A partir de ese diagnóstico, el SNS-O ha considerado necesario probar una fórmula distinta de gestión e incentivos en Navarra.
Para supervisar esta nueva modalidad de pago, el Servicio Navarro de Salud hará un control trimestral durante 2026 a efectos retributivos. También llevará a cabo un seguimiento mensual de datos e indicadores con la intención de corregir posibles desajustes en la gestión si fuera necesario.
La primera fase de esta prueba se desarrollará entre abril y junio. Después, entre julio y agosto, se evaluarán los resultados obtenidos y, en función de esa revisión, el sistema se abrirá al resto de servicios durante un segundo periodo previsto entre septiembre y noviembre.
Tras esa segunda etapa, Salud analizará de nuevo la experiencia para decidir si este modelo de incentivos ligados a la reducción de listas de espera pasa a convertirse en el sistema definitivo para toda la organización.
Según ha explicado el Ejecutivo navarro, la propuesta es fruto de varios meses de pruebas con indicadores y reuniones con los servicios implicados para concretar las condiciones, los controles y los parámetros necesarios.
LA NUEVA LEY DE SALUD EN NAVARRA
La presidenta de Navarra, María Chivite, también se ha pronunciado este martes sobre la ley foral de Salud, cuyo anteproyecto fue presentado y publicado en el portal de participación del Ejecutivo foral el lunes. "Nos da un marco legislativo muy positivo para hacer los cambios que nuestro sistema sanitario necesita", ha comentado.
En respuesta a los medios de comunicación, Chivite ha señalado que esta ley "era un compromiso político de primer orden del Gobierno de Navarra" y que "la salud está en nuestras principales prioridades".
"La ley, si no me equivoco, era del año 95 o 96. Necesitábamos esa actualización. Y que haya también un respaldo suficiente para que la norma pueda salir adelante creo que es positivo", ha remarcado.
Ha añadido Chivite que "a partir de ahí, y con el marco de la aprobación de esa norma, creo que deben llegar también otros desarrollos normativos para actualizar nuestro sistema sanitario".