La nueva unidad de la Clínica Universidad de Navarra que ayudará a afrontar el miedo, la ansiedad y las recaídas del cáncer
La Clínica Universidad de Navarra ha puesto en marcha una nueva Unidad de Psiconcología para atender las necesidades emocionales y psicológicas de los pacientes con cáncer y sus familias. El servicio permitirá ofrecer un acompañamiento especializado durante todas las etapas de la enfermedad, desde el diagnóstico hasta la recuperación o los cuidados paliativos.
La iniciativa, impulsada por el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), se ha presentado en vísperas del Día Mundial de la Salud Mental y del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, que se celebran este sábado, 10 de octubre de 2026. Su objetivo es integrar de forma más sistemática la atención psicológica y social en los tratamientos oncológicos.
La nueva Unidad de Psiconcología refuerza y organiza una actividad que la Clínica Universidad de Navarra desarrolla desde 2003. El servicio está codirigido por las doctoras Marina Martínez y María Die Trill, especialistas encargadas de coordinar la atención emocional de los pacientes y sus allegados.
El acompañamiento no se limita a quienes acaban de recibir un diagnóstico de cáncer. También contempla las necesidades que pueden aparecer durante el tratamiento, ante una posible recaída, en la supervivencia, durante una enfermedad avanzada o al final de la vida.
La doctora María Die Trill ha explicado que "la intervención no se limita al momento del diagnóstico ni a pacientes con un trastorno psicológico previo". Entre las situaciones que pueden requerir atención ha mencionado el miedo a una recaída, la ansiedad ante determinadas pruebas médicas, el insomnio o el dolor.
También se abordarán las alteraciones de la imagen corporal y de la sexualidad, los conflictos familiares y las dificultades para tomar decisiones médicas. Otro de los aspectos contemplados es la reincorporación a la vida cotidiana después de haber superado un cáncer.
Para atender estas situaciones, la Unidad de Psiconcología de la Clínica Universidad de Navarra ofrece psicoterapia individual y de pareja, rehabilitación sexual y apoyo psicológico a los familiares. Además, organiza talleres psicoeducativos y grupos de apoyo, junto con intervenciones específicas como la Terapia de la Dignidad o la Terapia del Sentido.
Uno de los elementos centrales del nuevo modelo es la detección temprana del malestar emocional, sin esperar a que sea el propio paciente quien solicite ayuda. Para ello, el centro incorpora herramientas que permiten identificar las necesidades psicológicas, físicas, sociales o espirituales que pueden surgir durante la enfermedad.
Entre estos instrumentos figura el denominado Termómetro del Distrés, que se utilizará al comenzar una modalidad de tratamiento contra el cáncer. Esta herramienta permite medir el grado de malestar del paciente y detectar problemas concretos que puedan necesitar una intervención especializada.
A partir de los resultados, los profesionales podrán orientar la atención y, cuando sea necesario, derivar al paciente a los servicios de Psiconcología, Psiquiatría, Trabajo Social o acompañamiento espiritual. De esta manera, la valoración emocional y social se incorpora al proceso asistencial.
La doctora Marina Martínez ha subrayado que este procedimiento evita que la atención psicológica dependa exclusivamente de la iniciativa del paciente. "Este enfoque permite que la atención emocional no dependa únicamente de que el propio paciente sea capaz de identificar un problema y solicite ayuda", ha señalado.
La especialista ha añadido que la evaluación psicológica y social se integra en la asistencia mediante instrumentos específicos e indicadores de riesgo. Todo ello forma parte de un modelo basado en la evidencia científica.
Otra de las novedades es la participación del psicooncólogo en los comités de tumores. En estas reuniones, los especialistas analizan los casos clínicos y pueden incorporar información sobre la situación emocional o familiar del paciente para adaptar mejor su atención.
El servicio también presta especial atención a las fases avanzadas del cáncer y los cuidados paliativos. En estos momentos, el acompañamiento psicológico puede ayudar a afrontar la incertidumbre, mejorar la comunicación entre pacientes, familiares y profesionales, y facilitar la toma de decisiones.
La atención se extiende igualmente a las familias, tanto durante la enfermedad como en el proceso de duelo. La doctora María Die Trill ha explicado que "atender el cáncer implica tratar la enfermedad, pero también acompañar a la persona y a su familia en el impacto que la enfermedad produce en sus vidas"