SOCIEDAD

La obra ferroviaria que hará desaparecer una de las viejas cicatrices de Pamplona: el bucle del tren

Imagen de archivo de las vías del tren. CEDIDA
El nuevo trazado ferroviario entre Campanas y Zuasti no solo traerá la alta velocidad: también permitirá retirar el paso actual del tren por el área urbana.

El nuevo trazado ferroviario de Pamplona ha dado un paso decisivo con una consecuencia que va más allá de la llegada de la alta velocidad. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha recibido la declaración de impacto ambiental positiva del “Estudio Informativo de la red ferroviaria en la Comarca de Pamplona”, emitida por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y el proyecto queda así más cerca de su aprobación definitiva.

La clave de esta actuación no está solo en la futura estación ni en el corredor de alta velocidad. El punto más relevante para la ciudad es que el proyecto permitirá eliminar el bucle ferroviario de Pamplona, una de las viejas piezas del mapa del tren en la capital navarra. La propia nota del Ministerio destaca que las nuevas conexiones con la terminal logística de Noáin y con el polígono de Landaben harán posible esa eliminación.

La alternativa elegida ha sido la 3C, que define un nuevo corredor ferroviario de alta velocidad entre Campanas y Zuasti. Será una línea en vía doble y apta para tráfico mixto, es decir, preparada tanto para viajeros como para mercancías. El trazado bordeará Salinas de Pamplona y Esquíroz por el oeste, incluirá la nueva estación de viajeros en Echavacoiz y contempla también la remodelación de la red ferroviaria convencional existente.

El primer tramo de la actuación, entre Campanas y Pamplona, tendrá una longitud de 14 kilómetros. Según la documentación del Ministerio, este nuevo corredor entrará en la futura estación situada en el extremo sur del término municipal de Pamplona, junto al de Cizur, siguiendo una alineación paralela a la AP-15. Esa franja es la que la planificación urbanística reserva para la nueva estación.

La actuación también afectará a la línea ferroviaria existente entre Campanas y Esquíroz. En ese tramo se implantará el ancho mixto y, a partir de Esquíroz, se plantea una variante respecto al trazado actual. Esa nueva configuración permitirá que la red convencional confluya con el nuevo corredor y haga posible la eliminación del actual bucle del tren a su paso por el área de Pamplona.

El segundo tramo, entre la nueva estación de Pamplona y Zuasti, tendrá unos 7,5 kilómetros de longitud. En este punto, el proyecto prevé una plataforma ferroviaria formada por una vía en ancho estándar europeo y otra en ancho mixto. La actuación incluye además un ramal hasta las instalaciones ferroviarias del polígono industrial de Landaben.

El documento contempla igualmente las conexiones de la nueva estación con la terminal logística de Noáin, tanto en ancho estándar como en ancho ibérico. Esta parte resulta clave porque permite mantener la operativa de mercancías y reorganizar los tráficos ferroviarios sin depender del actual trazado urbano.

El proyecto se enmarca dentro de la continuidad del tramo de alta velocidad Castejón-Comarca de Pamplona, que se encuentra actualmente en obras, y de la futura conexión entre Pamplona y el País Vasco. De esta forma, la nueva red ferroviaria de la Comarca de Pamplona se plantea como una pieza de enlace entre los trabajos ya iniciados al sur y la futura salida hacia el norte.

La declaración ambiental positiva supone el último trámite previo que permite al Ministerio avanzar hacia la aprobación definitiva del estudio informativo por parte de la Secretaría de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible. Una vez se produzca esa aprobación, terminará la fase de planificación y se abrirá la siguiente etapa: la redacción de proyectos y la ejecución de las obras por parte del administrador de infraestructuras.