SOCIEDAD

Los prados con malvas, orquídeas y nomeolvides que han llevado a dos ganaderos navarros hasta lo más alto del concurso

Uno de los prados ganadores. CEDIDA

OREKAN reconocerá durante el Artzai Eguna el valor natural y el manejo ganadero de dos prados de Villanueva de Arce y Músquiz ligados a la ganadería extensiva.

El II Concurso de Prados Floridos de Navarra ha elegido como ganadores a Luismi Montoya, de Agroturismo Mari Cruz, en Villanueva de Arce, y a Oier Garbisu, de Músquiz. Ambos recibirán el primer y segundo premio, respectivamente, por la riqueza natural y el manejo ganadero de sus parcelas.

Los galardones serán entregados por el jurado de OREKAN durante la 58ª edición del Día del Pastor (Artzai Eguna) de Uharte Arakil, una de las principales citas de Navarra vinculadas al pastoreo y la oveja latxa. La jornada reúne también los tradicionales concursos de quesos y perros pastores.

El Concurso de Prados Floridos de Navarra reconoce la conservación de la biodiversidad asociada al pastoreo y la ganadería extensiva. Estos prados de alto valor natural dependen de la relación entre la actividad ganadera y los ecosistemas, con un manejo que respeta sus ciclos naturales.

La forma de aprovechar los prados para producir forraje, alimentar al ganado durante el invierno y mantener razas adaptadas al territorio favorece una gran diversidad de especies. Al mismo tiempo, permite conservar el paisaje tradicional de los valles navarros y un importante patrimonio cultural y etnográfico.

Estos espacios también cumplen otras funciones ambientales. Los prados de alto valor natural acumulan carbono en el suelo, reducen la erosión, favorecen la prevención de incendios forestales y ayudan a retener agua.

El primer premio ha correspondido a Luismi Montoya, de Agroturismo Mari Cruz, en Villanueva de Arce, mientras que el segundo ha recaído en Oier Garbisu, de Músquiz. El jurado ha destacado la riqueza florística, el valor paisajístico y un manejo acorde con principios agroecológicos y de bienestar animal.

Montoya se ha presentado al concurso con el prado Bordal del Porcasio, mientras que Garbisu lo ha hecho con Aldigor. En ambos espacios crecen especies como malvas, centaureas, consueldas, nomeolvides y diferentes variedades de orquídeas.

La actividad ganadera se desarrolla además con razas autóctonas. En Villanueva de Arce, Montoya trabaja con ovejas latxas, mientras que Garbisu mantiene caballos Burguete en Músquiz.

En los dos casos, la producción está directamente ligada al territorio mediante el pastoreo y la obtención en sus propios prados del forraje necesario para alimentar al ganado. Este modelo ha sido uno de los aspectos tenidos en cuenta por el jurado.

Los dos ganaderos premiados podrán utilizar un sello identificativo en sus productos como ganadores del Concurso de Prados Floridos de Navarra. OREKAN señala que este distintivo permitirá identificar producciones vinculadas a la conservación de la biodiversidad, el paisaje y el patrimonio de la Comunidad Foral.

Los premios han sido diseñados por Ixiar Artisautza (Ixiart) y Kattalin Barber (Herbaria), artesanas de Beintza-Labaien y el Valle de Arce, respectivamente. Las piezas representan mediante diferentes técnicas artísticas la diversidad florística característica de los prados de siega de Navarra.

Para elegir a los ganadores, un jurado formado por una botánica, una ingeniera agrónoma y una veterinaria ha evaluado los diferentes espacios participantes. El análisis ha tenido en cuenta la flora de cada parcela, el manejo ganadero y las condiciones de bienestar de los animales siguiendo criterios agroecológicos.

También se ha valorado la existencia de elementos capaces de servir como refugio para la biodiversidad, entre ellos bordas, muretes, setos, árboles trasmochos o humedales. La organización ha asegurado que el valor natural de todos los prados analizados ha sido muy elevado.

OREKAN ha puesto así el foco en el papel de los ganaderos y ganaderas en extensivo como conservadores de una biodiversidad propia del territorio. Su actividad mantiene además un paisaje tradicional ligado al patrimonio etnográfico y cultural, al mismo tiempo que permite producir alimentos.

El certamen ha sido diseñado por OREKAN dentro del proyecto europeo POCTEFA REDBIO para reconocer e impulsar ese modelo de ganadería. Por este motivo, la organización ha destacado el significado de entregar los premios durante el Artzai Eguna de Uharte Arakil.

El Concurso de Prados Floridos de Navarra tiene su origen en una ayuda agroambiental puesta en marcha en Navarra en 2024. La medida, diseñada por OREKAN dentro del Programa de Desarrollo Rural (PDR), está dirigida a los prados de siega de alto valor natural y es, según la organización, pionera y única en España.

El sistema introduce además una fórmula diferente para calcular las ayudas. Los propios ganaderos evalúan la biodiversidad de sus parcelas mediante una escala de 0 a 100 puntos y la puntuación obtenida determina la cuantía que pueden recibir.

Una mayor presencia de biodiversidad vinculada al uso ganadero supone una compensación económica superior. El pago puede alcanzar un máximo de 372 euros por hectárea.

Actualmente, 60 ganaderos y ganaderas se benefician de esta ayuda. Su objetivo es favorecer la conservación de los prados con una elevada diversidad florística y compensar económicamente a quienes han mantenido estos espacios pese a las dificultades que afronta la ganadería extensiva.