La reflexión de la escritora Arantza Portabales en la UPNA: "Prefiero ser una mala escritora a ser correcta"
La escritora y licenciada en Derecho ha compartido con alumnado y profesorado de la UPNA su experiencia entre la Administración, la vocación jurídica y una carrera literaria de éxito.
Arantza Portabales ha apadrinado la graduación del Programa LyDer de la UPNA, en un acto en el que 14 estudiantes han cerrado una etapa marcada por la lectura, la formación jurídica y la reflexión humanística. La escritora y licenciada en Derecho ha compartido con el alumnado parte de su recorrido personal y profesional.
La graduación se ha celebrado recientemente dentro de un encuentro literario con profesorado y estudiantes impulsado por el catedrático José F. Alenza García y financiado por la Facultad de Ciencias Jurídicas. Durante la cita, Portabales ha repasado momentos clave de su trayectoria y ha dialogado con los asistentes sobre vocación, literatura y servicio público.
El Programa LyDer es un ciclo voluntario de lecturas y seminarios que busca reforzar la expresión oral y escrita del alumnado, además de ampliar su formación humanística y en valores. También complementa el aprendizaje de los contenidos estrictamente jurídicos en el Grado en Derecho y en otras titulaciones del área jurídica.
Los 14 estudiantes que han formado esta promoción son Asier Armendáriz Jaso, Mikel Iriarte Rojo, Mercedes Jaurrieta Manresa, Javier Latasa de Hoyos, Ainhoa León Aldave, Bianca Marcao Reway, Patricia Martín Ilarregui, David Martínez Serrano, Montserrat-Elizabeth Ramón Vinueza, Nahia Rípodas Larumbe, Inés Salvatierra Gómez, Marina Suescun Tovar, Destiny Williams Edokpolor y Marina Zugasti Lasa.
Durante su intervención, Arantza Portabales ha explicado que siempre quiso ser abogada y que disfrutó intensamente de su etapa universitaria. Además, ha felicitado a los estudiantes por haber elegido una profesión que ayuda a la gente y contribuye a una sociedad más justa.
La autora también ha subrayado que la calidad humana resulta esencial en las profesiones jurídicas. Por eso, ha defendido el valor de la lectura y de las humanidades como parte de la formación de quienes se preparan para ejercer en el ámbito del Derecho.
Al terminar la carrera, Portabales ha recordado que preparó unas oposiciones a la Xunta de Galicia y que trabajó como interventora. Más tarde, en un momento de crisis personal, empezó a escribir y descubrió que tenía aptitudes para una actividad que acabaría convirtiéndose en su verdadera pasión.
Durante varios años compaginó la literatura con su trabajo en la Administración, hasta que entendió que su empleo le impedía dedicarse plenamente a la escritura. Ese cambio de rumbo ha centrado buena parte de la conversación con los estudiantes de la UPNA.
Una alumna le preguntó si su vocación de servicio público seguía satisfecha después de pedir una excedencia para dedicarse a escribir. Arantza Portabales ha respondido que el trabajo en la Administración tiene una relevancia directa sobre los intereses generales y sobre las necesidades de la ciudadanía.
En esa misma reflexión, la escritora ha reivindicado el papel de los funcionarios y de los servicios públicos, al considerar que sostienen el funcionamiento de la sociedad incluso en las circunstancias más difíciles. Como ejemplo, ha recordado lo ocurrido durante la pandemia.
No obstante, ha señalado que la literatura también puede cumplir una función importante en el plano personal. En ese sentido, ha explicado que le produce una gran alegría recibir el agradecimiento de lectores que le cuentan lo que sus libros les han aportado en momentos complicados.
Portabales, definida en el acto como la autora más leída de Galicia, ha asegurado además que disfruta especialmente de los encuentros con sus lectores. Según ha comentado, esas conversaciones le ofrecen una visión de sus novelas que ella misma no tiene mientras escribe.
En diálogo con el alumnado, ha desgranado algunos rasgos de su método de escritura y ha defendido la importancia de construir tramas sólidas. Junto a la dimensión criminal de sus novelas, también ha citado temas que aparecen de forma habitual en su obra, como la vulnerabilidad humana, las relaciones personales, los prejuicios y la desigualdad que todavía afecta a muchas mujeres.
La escritora ha añadido que escribir exige una gran humildad para revisar, corregir y hasta eliminar fragmentos que han requerido mucho esfuerzo. También ha defendido que la buena literatura puede encontrarse en cualquier género, incluida la novela negra.
Por último, Arantza Portabales ha reclamado una literatura crítica y cuestionadora, también frente a lo políticamente correcto. “Prefiero ser una mala escritora a ser una escritora correcta. Un artista no puede limitarse a preservar la corrección política”.