Sociedad

Txema, el pamplonés que deja Telenavarra tras 41 años: “Me dan ganas de seguir, pero hay que dar paso”

Txema Berruete Cilveti en la puerta de acceso al edificio de RTVE Navarra en Pamplona. Navarra.com
Ha escrito un libro sobre los presos en la cárcel de San Cristóbal y un documental sobre la transición en Navarra.

Txema Berruete Cilveti ha cerrado una etapa de casi 42 años en RTVE Navarra. Este 9 de abril ha sido su último día de trabajo en el centro territorial, aunque su jubilación oficial llegará el 20 de abril. Hasta entonces, disfrutará de unos días de vacaciones antes de poner punto final a una vida laboral que ha transcurrido casi por completo entre la radio y la televisión pública en Navarra.

Es uno de los trabajadores de la corporación RTVE que llevaba más tiempo en el centro territorial de Pamplona, junto a otros que también se han jubilado como Pablo Ramos, Miguel Setuain o Encarna Martínez.

Txema es un pamplonés de 65 años, cumplidos el 28 de marzo, se define como “PTV de toda la vida del casco viejo de la calle Ansoleaga”. Está casado “con la misma mujer toda la vida” y tiene tres hijos y dos nietos. En su despedida, ha reconocido que se marcha con sentimientos encontrados: “Me dan ganas de seguir, pero hay que dar paso a la gente joven”.

Su vinculación con RTVE se remonta al 1 de julio de 1984, cuando comenzó a trabajar en la antigua Voz de Navarra, en la calle Navarro Villoslada 17. Sin embargo, apenas estuvo allí cinco días, ya que el 6 de julio el equipo se trasladó a la calle Aoiz 17, donde ya se encontraba TVE Navarra.

Berruete empezó como administrativo en la radio. Supo que había una plaza disponible, se presentó a la oposición y la consiguió. Aquella primera etapa, recuerda, fue una época de ilusión y mucho aprendizaje. “Hacíamos de todo en la radio al principio. Me tocaba hacer de locutor, grababa cuñas de publicidad. Era un trabajo muy activo”, ha explicado con una sonrisa.

En 1992 dio el salto a la delegación comercial, en una época en la que TVE todavía tenía publicidad. Años después fue nombrado jefe de la zona norte, un área que abarcaba País Vasco, Cantabria, La Rioja, Aragón y Navarra. Ese periodo lo recuerda como el más brillante de su vida laboral. “Me gusta mucho relacionarme con la gente, con los clientes. Me tocaba viajar, que me gusta. Iba a Madrid cada 15 días para dar cuentas. Creo que estaba bien considerado”, ha señalado.

Esa etapa terminó en 2010, cuando desapareció la publicidad en RTVE. Entonces quedó, en sus palabras, “en tierra de nadie”, realizando tareas de documentación y apoyo al departamento de producción. Más tarde le ofrecieron asumir la administración del centro en Navarra y, poco después, llegó la fusión entre RNE y TVE bajo una sola dirección y una sola administración, responsabilidad que ha mantenido hasta ahora.

Durante todos estos años, Berruete ha desempeñado funciones de gestión de personal y administración. Es una labor que asegura haber vivido con intensidad. “Cada persona es un mundo. Cada uno tenemos nuestra ‘pedrada’ y hay que ponerse en el lugar del otro”, ha reflexionado. También ha subrayado que siempre ha intentado estar disponible: “Soy de los que no apago el móvil del trabajo, que está siempre abierto a todo el mundo”.

La despedida no ha sido sencilla. Ha confesado que en las dos últimas noches apenas ha dormido. “Son muchos años. Te cambia la vida”, ha resumido. Aun así, afronta esta nueva etapa con serenidad y con planes muy concretos. Tiene una pila de libros pendientes, seguirá jugando al pádel, saldrá al monte, visitará a sus hijos en Madrid y Canarias y dedicará más tiempo a sus nietos, que viven en Huarte.

“Me considero una persona siempre feliz en el trabajo. Estaba muy a gusto. Podría seguir, pero no voy a seguir. La decisión está tomada”, ha afirmado. Esa sensación de haber disfrutado de su profesión es una de las ideas que más se repiten en su balance personal tras más de cuatro décadas en la casa.

Su paso por RTVE también ha dejado espacio para inquietudes culturales e históricas. Berruete ha escrito el libro “Redención. Prisión - Fortaleza San Cristóbal 1937”, centrado en la dura vida de los presos en el fuerte de San Cristóbal durante la Guerra Civil. La obra, según explica, está agotada. “Al convivir aquí con tanto periodista te contagia”, ha dicho. Para sacarlo adelante contó con la ayuda de Gabriel Pérez, antiguo director de TVE Navarra, a quien agradece la corrección del texto.

Además, ha impulsado el documental “Nueva Navarra. La Transición 1975-1982”, un trabajo que ofrece de forma gratuita a pueblos y asociaciones que quieran proyectarlo. La historia, asegura, siempre le ha interesado, y durante su etapa como documentalista empezó a catalogar imágenes antiguas que descubrió en los archivos del centro territorial. “Hay verdaderas joyas que están ahí dormidas y he intentado despertarlas un poco”, ha explicado.

El documental se ha elaborado a partir de imágenes del propio centro territorial y de archivos particulares. Su estreno tuvo lugar en la Filmoteca de Navarra el pasado 4 de marzo, donde se agotaron todas las entradas. Berruete ha destacado la colaboración recibida por parte de numerosos compañeros del centro, desde dirección hasta el área de documentación y sonido, así como la locución de Javier Erro.

Tras esa primera proyección, el trabajo seguirá recorriendo distintos puntos de Navarra. Ya hay sesiones previstas en Dicastillo, el Centro de Monreal, Condestable y el concejo de Egüés, entre otros lugares. Después de cada pase, además, se celebra un pequeño coloquio para contextualizar el contenido y responder a las dudas del público.

Con esa actividad cultural en marcha y una jubilación que afronta sin dramatismos, Txema Berruete se despide de Telenavarra después de una larga trayectoria en la que ha conocido distintas etapas de la radio y la televisión pública en Navarra. Se marcha con emoción, con gratitud y con la sensación de haber aprovechado el tiempo. “Me dan ganas de quedarme, pero al final hay que dar paso”, ha resumido.