SOCIEDAD
La caída del mercado de vehículos de ocasión destapa el fracaso del Gobierno de Chivite en su transición ecológica
El sector registra una caída del 4,2% en el primer trimestre en Navarra, mientras crece a nivel nacional
Los vehículos de ocasión en Navarra han cerrado el primer trimestre de 2026 con una caída del 4,2% tras sumar 7.713 ventas de turismos y todoterrenos usados, según los datos difundidos por las patronales GANVAM y Faconauto. En marzo sí se ha registrado un ligero repunte del 2,3%, con 2.845 operaciones, pero el avance ha quedado por debajo del mercado nacional, que ha crecido un 5,5% en ese mes y un 0,7% en el conjunto del trimestre.
El frenazo llega además en un momento en el que el mercado estatal está girando hacia los modelos electrificados. Las ventas de eléctricos de ocasión han subido un 48,8% en el primer trimestre y las de híbridos enchufables un 51,3%, hasta representar ya el 4,2% del total, mientras los diésel y los gasolina siguen perdiendo peso.
Ese contraste vuelve a poner el foco sobre la estrategia del Gobierno de María Chivite en Navarra. El Ejecutivo foral presentó el 16 de febrero el programa Tximista Auto, dotado con 4,7 millones de euros, con ayudas para la compra de vehículos eléctricos nuevos, incentivos a la recarga y deducciones fiscales, con importes de hasta 5.500 euros para los modelos ensamblados en Europa.
La crítica que se abre desde parte del sector es que estas medidas ayudan a impulsar la electrificación, pero dejan en segundo plano el mercado de vehículos de ocasión en Navarra, clave para muchas familias y también para el grueso del negocio diario de los distribuidores. Las patronales GANVAM y Faconauto llevan semanas insistiendo en que retirar de la circulación los vehículos más viejos y favorecer los modelos de hasta cinco años ayudaría a recortar emisiones y a rejuvenecer el parque móvil.
Los propios datos nacionales apuntan en esa dirección. Los turismos usados de hasta cinco años han crecido un 10,4% en el trimestre, mientras los de más de 15 años, que todavía concentran cuatro de cada diez operaciones, han retrocedido un 1,7%.
A esa presión se suma el nuevo escenario urbano en Pamplona, donde desde finales de diciembre está en vigor la Zona de Bajas Emisiones del Casco Antiguo y el acceso depende ya de la clasificación ambiental del vehículo. Además, el tirón de marzo en España se ha explicado sobre todo por las compras de las alquiladoras para afrontar la campaña de Semana Santa, un empujón puntual que no despeja las dudas sobre el comportamiento de fondo en Navarra.
El debate afecta de lleno al peso económico del automóvil en la Comunidad foral. La red de distribución en Navarra reúne 46 concesionarios y 115 puntos de venta, sostiene 5.037 empleos vinculados y genera un impacto económico de 587,98 millones de euros, mientras Faconauto prevé que las matriculaciones de turismos nuevos crezcan un 6% en 2026.
Con esas cifras sobre la mesa, el retroceso de los vehículos de ocasión en Navarra ha devuelto al primer plano una cuestión incómoda para el sector y para el Gobierno foral: cómo acelerar la movilidad eléctrica sin dejar fuera al mercado usado, que sigue marcando buena parte de las decisiones de compra en Navarra.