SOCIEDAD

La vendimia más temprana de la historia en Navarra termina con más de 43 millones de kilos de uva recogidos

Clausura de la vendimia 2026 de la D.O. Navarra. GOBIERNO DE NAVARRA

Las altas temperaturas han acelerado la maduración y han obligado a 1.344 viticultores y 81 bodegas a afrontar una campaña especialmente exigente.

La vendimia 2026 de la D.O. Navarra ha terminado oficialmente con 43,55 millones de kilos de uva recogidos y un récord histórico: ha sido la campaña más temprana desde que existen registros en la Denominación de Origen. El tradicional corte del último racimo se ha celebrado en Olite, con la participación del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, y el presidente del Consejo Regulador, David Palacios.

La cifra todavía puede aumentar ligeramente, ya que quedan por completar las variedades destinadas a vendimia tardía. La recogida comenzó a principios de agosto en Ribera Baja y Ribera Alta, un adelanto marcado principalmente por las elevadas temperaturas registradas durante el verano.

El calor ha acelerado la evolución de la uva y ha obligado a realizar un seguimiento especialmente exhaustivo de los viñedos. Viticultores, enólogos y bodegas han tenido que determinar con precisión el momento óptimo para recoger cada variedad y cada parcela.

La vendimia 2026 de la D.O. Navarra ha resultado así especialmente exigente para todo el sector. La rapidez en la maduración ha obligado a adaptar los ritmos de trabajo y a planificar cuidadosamente las entradas de uva en las bodegas para preservar sus características.

El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mari Aierdi, ha reconocido “el esfuerzo realizado por viticultores, bodegas y por todos los profesionales que participan en una campaña especialmente exigente por las altas temperaturas y por la rapidez con la que ha evolucionado la uva”.

Aierdi ha destacado que esta campaña ha vuelto a mostrar “la capacidad de adaptación y el compromiso de un sector que sabe responder ante los nuevos escenarios climáticos”. También ha resaltado la importancia de tomar decisiones “con precisión para preservar la calidad de la uva y de los vinos de Navarra”.

El consejero también ha puesto el foco en la importancia económica y territorial de esta actividad. “El vino forma parte de nuestro sector primario, pero también de nuestra economía rural, de nuestro paisaje y de nuestra identidad”, ha señalado.

En este sentido, Aierdi ha defendido la necesidad de “seguir apoyando una viticultura de calidad, sostenible y capaz de generar actividad y empleo en nuestros pueblos”.

Por su parte, el presidente del Consejo Regulador de la D.O. Navarra, David Palacios, ha destacado el trabajo realizado durante una campaña que ha definido como “temprana y especialmente exigente”. Palacios ha incidido en el papel desempeñado por las enólogas, los enólogos y el personal de las bodegas.

“Han tenido que estar muy pendientes de cada parcela, de cada variedad y de cada momento de recogida para tomar las mejores decisiones”, ha explicado. Pese a las dificultades, Palacios se ha mostrado optimista y ha asegurado que se pueden “augurar grandes vinos para esta añada”.

Uno de los aspectos positivos de la campaña ha sido el buen estado sanitario de la uva. Pese a las altas temperaturas, no se han registrado enfermedades que hayan afectado de manera significativa al viñedo.

La buena sanidad y el seguimiento realizado durante toda la campaña han permitido que las bodegas afronten con buenas expectativas la siguiente fase. En ellas ya ha comenzado la elaboración de los vinos de la añada 2026.

La vendimia ha movilizado a 1.344 viticultores y 81 bodegas, que han recogido uva en cerca de 8.400 hectáreas de viñedo distribuidas por Navarra. Estas cifras muestran la dimensión de una actividad estrechamente vinculada al medio rural de la Comunidad foral.

En cuanto a las variedades, el 77% del viñedo de la Denominación está plantado con uvas tintas y el 23% con blancas. La Garnacha Tinta, la variedad más emblemática de la D.O. Navarra, ocupa más del 30% de la superficie.

Le sigue el Tempranillo, con alrededor del 20% del viñedo. Entre las variedades blancas sobresale la Chardonnay, que representa más del 11% de la superficie total.

También mantiene un peso destacado la viticultura ecológica. Actualmente, el 22% del viñedo de la D.O. Navarra es ecológico, dentro de la evolución del sector hacia prácticas relacionadas con la sostenibilidad, la conservación del suelo y el cuidado del entorno.

La Denominación de Origen Navarra cuenta con unas condiciones particulares por la confluencia de influencias atlánticas, continentales y mediterráneas. En apenas un centenar de kilómetros aparecen diferentes paisajes, altitudes y condiciones climáticas que favorecen una amplia diversidad de variedades y estilos de vino.

La región vitivinícola se distribuye en cinco áreas de producción: Baja Montaña, Valdizarbe, Tierra Estella, Ribera Alta y Ribera Baja. Cada territorio aporta características propias a los vinos elaborados bajo la Denominación.

La D.O. Navarra es especialmente reconocida por sus vinos rosados y por el protagonismo de la Garnacha, aunque en los últimos años ha desarrollado una gama más amplia de elaboraciones. Las bodegas producen vinos de diferentes perfiles y estilos ligados a la diversidad del territorio navarro.

Tras el corte del último racimo en Olite, el trabajo se ha trasladado ahora definitivamente a las bodegas. Allí ha comenzado la transformación de la uva recogida durante la vendimia más temprana de la historia de la D.O. Navarra en los vinos correspondientes a la añada 2026.