SOCIEDAD
Cómo elegir el mejor seguro de coche comparando precios y coberturas
Comparar precios es solo el primer paso: el perfil del conductor, el valor del vehículo y las coberturas pueden marcar importantes diferencias entre pólizas.
¿Estás en busca de un buen seguro de coche? Un buen primer paso es comparar presupuestos en diferentes aseguradoras, aunque no siempre conviene quedarse con el más barato.
El problema es que muchos conductores se dan cuenta de lo que tenían contratado cuando tienen que hacer uso de la póliza en caso de accidente o de avería y necesitan una cobertura que daban por incluida.
Es una idea muy extendida y completamente errónea, porque no hay una única opción válida para todos los conductores.
No necesita las mismas coberturas el conductor que coge el coche a diario para ir al trabajo que quien lo utiliza solo los fines de semana o en vacaciones.
También influye mucho la experiencia al volante, la edad, el historial de accidentes e incluso el lugar donde aparcas habitualmente el vehículo. Un conductor novel, por ejemplo, suele estar más expuesto al riesgo de sufrir un incidente que un conductor con 20 años de experiencia.
Porque hay que tener en cuenta la antigüedad y el valor del vehículo. Un coche que acaba de salir del concesionario justifica unas coberturas más amplias, como un seguro a todo riesgo, mientras que uno con más de 10 años de antigüedad puede que no necesite ciertas garantías, porque no las va a amortizar.
Antes de acudir a un comparador de seguros de coche y solicitar presupuestos, hazte estas preguntas:
¿Cuánto vale mi coche actualmente?
¿Cuántos kilómetros hago al año?
¿Dónde suele dormir el vehículo?
¿Podría asumir una reparación importante de mi bolsillo?
En este momento de mi vida, ¿priorizo el ahorro o la tranquilidad?
Si tu prioridad es ahorrar y reducir gastos, seguramente te fijes primero en el precio del seguro. Sin embargo, puede llegar a ser engañoso si contratas la póliza más barata sin tener en cuenta las coberturas.
Dos pólizas aparentemente iguales pueden tener coberturas diferentes. Lo habitual es que los seguros más baratos limiten las coberturas o establezcan ciertas condiciones, a veces en la letra pequeña.
Si contratas solo basándote en el precio, lo más probable es que te lleves alguna sorpresa desagradable a la hora de utilizar el seguro.
Asistencia en carretera.
Vehículo de sustitución.
Defensa jurídica.
Cobertura de lunas.
Protección frente a robo o incendio.
| Elemento a comparar | Seguro básico | Seguro equilibrado | Seguro más completo |
|---|---|---|---|
| Responsabilidad civil | ✔ | ✔ | ✔ |
| Robo e incendio | x | ✔ | ✔ |
| Daños propios | x | x | ✔ |
| Vehículo de sustitución | Opcional | Opcional | Más habitual |
| Asistencia ampliada | Limitada | Media | Completa |
| Precio | Bajo | Medio | Alto |
Compara el tipo de seguro —terceros, terceros ampliado, todo riesgo con o sin franquicia—, las coberturas concretas y el precio.
Este es el aspecto más importante. Debes tener en cuenta las coberturas incluidas en la póliza, pero revisa también lo que queda fuera para evitar imprevistos en el futuro o que tengas que asumir un gasto con el que no contabas. También es la manera de incluir coberturas extra que están incluidas si son imprescindibles para ti.
La franquicia es la cantidad de dinero que tiene que asumir el asegurado en determinados siniestros antes de que intervenga la aseguradora.
Por ejemplo: si en tu póliza a todo riesgo tienes una franquicia de 300 euros y la reparación cuesta 1.000 euros, tendrás que asumir los primeros 300 euros y la compañía pagará el resto. Normalmente, cuanto mayor sea la franquicia, menor será el precio de la póliza.
Más de lo que crees. Una buena cobertura de asistencia cubre en caso de avería, pinchazos, pérdida de llaves o falta de combustión, por ejemplo.
Además, algunas pólizas ofrecen asistencia desde el kilómetro cero, lo que viene muy bien si usas el coche a diario.
Igual que hay veces que no tienes coberturas en tu póliza que pensabas que sí, en otras ocasiones puede que estés pagando por algo que no necesitas o que ni siquiera sabías que tenías contratado.
Las necesidades cambian con el tiempo y lo que tenía sentido para un vehículo nuevo puede que ya no sea rentable si han pasado varios años.
Ningún coche se libra de la depreciación y, de hecho, pierde valor en cuanto sale del concesionario. Así que un vehículo que hoy cuesta una mínima parte de su precio original quizá no justifique ciertas coberturas premium. Revísalo anualmente para no pagar de más.
Evita renovar automáticamente tu seguro sin revisar de nuevo las coberturas y el precio. Es un hábito que evitará que pagues por coberturas que no necesitas o precios poco competitivos.
El precio, aunque es importante, no es lo único que debes tener en cuenta a la hora de comparar.
Compara qué incluye cada póliza, las coberturas concretas y el precio, por supuesto. Míralo todo en su conjunto y no te dejes guiar solo por la prima.
Las herramientas online son una ventaja que te puede ahorrar muchísimo tiempo, pero debes utilizarlas adecuadamente. Un buen comparador de seguros para el coche te permitirá analizar todas las modalidades y comprobar bien las coberturas antes de tomar una decisión.
Las reseñas son importantísimas y un buen filtro de calidad para saber la experiencia de otros consumidores. En este caso, valora la rapidez en la gestión de siniestros, la atención al cliente o lo eficaz que sea la asistencia en carretera. Es lo que te va a echar una mano si surge cualquier problema.
La respuesta depende de la combinación de todos los factores anteriores: personales, económicos y prácticos. El mejor seguro de coche es el que te protege según tus necesidades y las de tu vehículo, el uso real y tu presupuesto, para no pagar por coberturas que no necesitas ni quedarte corto en aspectos importantes.
No hay una respuesta cerrada a esta pregunta. La mejor póliza es la que se adapta al perfil del conductor, al valor del vehículo y al nivel de protección.
Además del precio, analiza bien las coberturas incluidas, lo que excluye, la asistencia en carretera, si tiene franquicia y cualquier servicio adicional.
Por lo general, los seguros más completos incorporan coberturas adicionales, como daños propios, robo, incendio, lunas o vehículo de sustitución. En cambio, las pólizas más económicas se ciñen a la protección mínima que exige la ley.