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Alerta en Navarra: la estafa que empieza con una llamada y puede acabar vaciando tu cuenta

Detalle de una persona sosteniendo un móvil. CEDIDA

Los estafadores simulan pertenecer a compañías telefónicas, crean una falsa incidencia y presionan a la víctima para que facilite información personal y bancaria.

El timo de las dos llamadas se ha convertido en una de las técnicas de estafa telefónica más peligrosas para obtener datos bancarios mediante la suplantación de compañías y la manipulación psicológica. Este fraude también se ha difundido como la falsa “disconformidad de la OCU”, un supuesto procedimiento legal que los delincuentes utilizan para dar apariencia de credibilidad al engaño.

La estafa comienza con una primera llamada en la que una persona simula pertenecer a la compañía telefónica actual de la víctima. Durante la conversación, comunica un supuesto problema técnico y anuncia un cambio de línea, con el objetivo de generar confusión y preparar el terreno para las siguientes llamadas.

Después, los estafadores mencionan una falsa disconformidad de la OCU. Según el relato que trasladan a la víctima, este supuesto trámite provocará que reciba llamadas de otras compañías con tarifas provisionales hasta que se resuelva la incidencia.

Ese paso es clave dentro del timo de las dos llamadas, porque permite que las comunicaciones posteriores parezcan normales. Poco después, la víctima empieza a recibir nuevas llamadas, en ocasiones desde prefijos nacionales como el 865 o desde teléfonos móviles, en las que otras personas fingen representar a las compañías mencionadas.

En esas llamadas se presentan ofertas comerciales falsas y condiciones inexistentes. El objetivo no es cerrar una contratación real, sino aumentar la presión sobre la persona afectada y hacer que crea que está dentro de un proceso legítimo de cambio de operador.

La fase final del engaño llega cuando los estafadores vuelven a llamar para pedir datos personales y bancarios. Lo hacen con el pretexto de formalizar el nuevo contrato, aunque las operadoras legítimas han confirmado que se trata de un fraude dirigido a obtener información confidencial.

Este método se enmarca dentro del vishing, una modalidad de estafa por teléfono en la que los delincuentes suplantan la identidad de empresas, entidades o servicios conocidos. Su estrategia se basa en la urgencia, la presión y la apariencia de normalidad para que la víctima no tenga tiempo de comprobar la información.

Ante este tipo de llamadas, la primera recomendación es desconfiar de cualquier comunicación que obligue a tomar decisiones rápidas. Los estafadores suelen crear una sensación de urgencia para que la persona afectada acepte cambios, facilite datos o siga instrucciones sin verificar el origen de la llamada.

También es fundamental no facilitar nunca contraseñas, claves de acceso ni códigos de confirmación recibidos por SMS. Ninguna empresa telefónica ni entidad bancaria legítima solicita por teléfono este tipo de información personal.

Otra señal de alerta es la petición de instalar aplicaciones adicionales. Los delincuentes pueden pedir a la víctima que descargue programas de soporte remoto, herramientas de seguridad o aplicaciones complementarias que les permitan ver la pantalla y tomar el control del dispositivo.

La recomendación más segura es colgar de inmediato si la llamada resulta sospechosa. No conviene devolver la llamada al número que ha contactado ni utilizar teléfonos facilitados en mensajes, sino comprobar siempre la información a través de canales oficiales, como el contrato, la web de la entidad o el número de atención al cliente habitual.

Si el fraude redirige a una página web, también hay que revisar que utilice el protocolo HTTPS y que el dominio no contenga errores tipográficos. Aun así, la presencia del candado en la barra de direcciones no garantiza por sí sola que una web sea segura, por lo que se debe extremar la prudencia.

Las personas que sospechen que han facilitado datos bancarios o que han instalado una aplicación sospechosa deben contactar de inmediato con su entidad bancaria. El objetivo es bloquear credenciales, revisar movimientos y evitar posibles operaciones no autorizadas.

Además, se recomienda presentar una denuncia ante la Policía Foral o cualquier cuerpo de seguridad. La prevención y la desconfianza ante comunicaciones no solicitadas siguen siendo herramientas esenciales frente al timo de las dos llamadas.