Un Lexus levanta sospechas en una calle de Pamplona: la Policía Foral descubre que era un coche robado y clonado
La Policía Foral ha detenido en Pamplona a un ciudadano extranjero que conducía un coche robado en Bélgica y que había sido manipulado para ocultar su verdadera identidad. El vehículo llevaba matrículas extranjeras y tenía alterados tanto el número de bastidor como los datos de su centralita electrónica.
La investigación ha permitido descubrir un sofisticado sistema de falsificación con el que se había creado un coche clonado, aparentemente idéntico a otro que circulaba legalmente por España. Los agentes también han comprobado que se había reducido de forma fraudulenta el kilometraje del automóvil.
La operación ha sido desarrollada por agentes del Grupo de Delincuencia del Automóvil (GDA) y de la Brigada de Judicial Norte de la Policía Foral. La coordinación entre distintas unidades ha permitido resolver el caso con rapidez.
La intervención comenzó cuando una patrulla de Prevención y Atención Ciudadana de la Comisaría de Pamplona interceptó en una calle de la capital navarra un Lexus 450H que circulaba con placas de matrícula extranjeras.
Al ser identificado, el conductor explicó a los agentes que estaba trasladando el vehículo hasta un punto de recogida situado en otra ciudad del sur de España. Sin embargo, las comprobaciones policiales hicieron sospechar que el automóvil podía tener un origen ilícito.
Durante la inspección del interior, los policías encontraron unas placas de matrícula belgas. Al consultar las bases de datos, comprobaron que esas matrículas tenían una requisitoria en vigor por sustracción.
El hallazgo dio paso a una investigación más exhaustiva por parte de los especialistas del Grupo de Delincuencia del Automóvil. Los agentes descubrieron que las placas belgas robadas correspondían exactamente a un vehículo de la misma marca y modelo que el interceptado en Pamplona.
Además, comprobaron que el automóvil figuraba oficialmente como robado en Europa. Los investigadores comenzaron entonces a examinar sus elementos identificativos para determinar si se trataba realmente del coche sustraído.
Las comprobaciones permitieron descubrir que los responsables de la manipulación habían falsificado los principales puntos de identificación física del vehículo. En ellos aparecía un número de bastidor correspondiente a otro automóvil que estaba registrado legalmente en España.
La intervención del Centro de Mando y Coordinación (CMC) de la Policía Foral resultó decisiva. Sus agentes confirmaron que el vehículo al que pertenecía realmente ese número de bastidor se encontraba en otra ciudad española.
Esta comprobación permitió acreditar que el Lexus inmovilizado en Pamplona era un vehículo clonado o 'gemelo'. Es decir, un coche robado al que se le habían colocado los datos identificativos de otro automóvil legal para dificultar su detección.
La investigación también descubrió una manipulación informática de la centralita electrónica. Los responsables habían accedido al sistema del vehículo para modificar diferentes datos, entre ellos el kilometraje, que había sido reducido fraudulentamente.
Una vez que los especialistas consiguieron identificar plenamente el automóvil como el Lexus robado en Bélgica, la Policía Foral procedió a la detención de su conductor.
Al arrestado se le atribuyen cuatro presuntos delitos: robo con fuerza de vehículo, robo con fuerza de placas de matrícula, falsedad documental en documento público por la manipulación de las matrículas y falsedad en los elementos identificativos del automóvil.
Tanto el detenido como el vehículo intervenido han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente, junto con las diligencias elaboradas por la Policía Foral.