Ocho helicópteros combaten el incendio de Urzainki mientras la orografía impide un ataque directo de los bomberos
La falta de accesos está dificultando el trabajo de los bomberos, mientras cinco helicópteros combaten un fuego que sigue activo y preocupa a vecinos y alcaldes de la zona.
El incendio de Urzainki ha mantenido este jueves, un amplio dispositivo de extinción con ocho medios aéreos y varias brigadas trabajando por tierra. El fuego se encuentra en una zona forestal del entorno de la peña Gazpar, donde la fuerte pendiente está complicando especialmente los trabajos.
Los efectivos han continuado combatiendo las llamas en un terreno de vegetación densa y de muy difícil acceso. El incendio avanza lentamente y no supone riesgo para los cascos urbanos, aunque la orografía obliga a extremar las medidas de seguridad entre los integrantes del dispositivo.
La presidenta de Navarra, María Chivite, ha visitado este mediodía el puesto de mando avanzado instalado en el parque de bomberos voluntarios de Isaba. Allí se ha reunido con los representantes municipales que forman la Junta General del Valle de Roncal.
Chivite les ha informado sobre la evolución del incendio de Urzainki y les ha trasladado un mensaje de tranquilidad respecto a la seguridad de las localidades de la zona. También ha agradecido la colaboración de los alcaldes con los equipos que trabajan sobre el terreno.
"Gracias a ellos el abordaje está siendo más fácil para los trabajadores que están en primera línea", ha señalado la presidenta. Chivite también ha extendido este agradecimiento a otras comunidades autónomas que han ofrecido ayuda y a los medios enviados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
La presidenta ha insistido además en las dificultades que presenta la orografía del terreno. "Es muy importante garantizar la seguridad de toda la gente que está trabajando en el abordaje de este incendio", ha recordado ante el riesgo añadido que supone trabajar en una zona de fuerte pendiente.
Junto a Chivite han acudido el vicepresidente primero y portavoz del Gobierno, Javier Remírez; el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi; el director general de Interior, Salva Diez; el director del Servicio de Emergencias, Prevención y Protección Civil, José Joaquín Pascual; y el director del Servicio de Bomberos, Iñaki Elías.
Por parte de los municipios han participado la presidenta de la Junta del Valle de Roncal y alcaldesa de Roncal, Amparo Viñuales; el alcalde de Isaba, Carlos Anaut, junto al concejal Pedro Antonio Pilart; y el alcalde de Urzainki, Tomás Urzainki.
El dispositivo terrestre desplegado este jueves cuenta con brigadas de los parques de Cordovilla, Sangüesa y Tafalla, dos BHIF y bomberos voluntarios de Isaba. Estos efectivos han relevado por la mañana a los equipos que han permanecido durante la noche trabajando en la zona.
También se han incorporado una brigada helitransportada y otra terrestre procedentes de Aragón. Ambas cuentan con una amplia experiencia en trabajos de extinción mediante herramientas manuales, especialmente importantes ante las dificultades para introducir vehículos en el terreno.
El operativo cuenta además con ocho medios aéreos. Tres son helicópteros del Gobierno de Navarra, mientras que otras cinco aeronaves han sido movilizadas por el MITECO para apoyar las labores contra el incendio.
Entre los medios estatales se encuentran dos helicópteros ligeros con base en Miluce, dos helicópteros bombarderos de la BRIF de Lubia, que transportan a 17 bomberos forestales, y otro helicóptero bombardero con base en Plasencia del Monte, en Huesca.
El dispositivo del incendio de Urzainki se completa con guardas forestales y técnicos de Medio Ambiente. Dos buldóceres están trabajando para intentar habilitar accesos por tierra que permitan la entrada de vehículos hasta zonas actualmente inaccesibles.
Junto a la maquinaria pesada trabajan además dos motosierristas de la zona, encargados de retirar troncos y despejar el área de trabajo. Técnicos de Protección Civil coordinan los recursos y varias patrullas de la Policía Foral participan también en el despliegue.
La principal dificultad se encuentra en las características del terreno. La fuerte pendiente y la densidad de la vegetación impiden en numerosas zonas acceder con autobombas y líneas de agua, por lo que parte de los trabajos depende de las descargas de los helicópteros y del uso de herramientas manuales desde tierra.
La pendiente genera además otro peligro para los bomberos. Restos de vegetación quemada, troncos y rocas pueden desplazarse hacia las zonas inferiores, aumentando el riesgo para los equipos y favoreciendo la aparición de focos secundarios.
Por este motivo, el Gobierno de Navarra ha pedido a los vecinos y a cualquier persona ajena al operativo que permanezcan alejados de la zona de intervención. Las condiciones del terreno pueden provocar situaciones de riesgo incluso en áreas situadas por debajo del frente del incendio.
A estas dificultades se ha sumado la falta total de cobertura telefónica y de radio en determinados puntos. Esta circunstancia impide conocer con exactitud la ubicación de todos los miembros del operativo y ralentiza la coordinación de los medios desplegados.
La meteorología ha ofrecido cierto alivio desde la tarde del miércoles. En la zona se han registrado algunas precipitaciones y durante la noche se ha producido una buena recuperación de la humedad, circunstancias que han ayudado a frenar la propagación.
El avance continúa siendo lento, aunque la evolución dependerá en buena medida de las condiciones meteorológicas de las próximas horas. Para este jueves se espera principalmente viento del norte y precipitaciones escasas en el área afectada.
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) apuntan a varios días de inestabilidad en Navarra, con cielos mayoritariamente nubosos y precipitaciones débiles y dispersas. Este jueves podrían ser ocasionalmente tormentosas en la Ribera del Ebro y ganar intensidad en el tercio oriental al final del sábado.
Las temperaturas máximas han experimentado un descenso notable este jueves y seguirán bajando el viernes, hasta valores de alrededor de 24 grados en el norte y centro de Navarra. Para el sábado se espera, sin embargo, un nuevo ascenso generalizado que podría dejar temperaturas de 30 o 31 grados.
El viento soplará principalmente de norte y noroeste, con rachas fuertes durante la tarde de este jueves y cierzo en el valle del Ebro el viernes. El sábado está previsto que role a sureste durante las horas centrales del día.