SUCESOS

Lo que encontró la Policía Foral tras un accidente en la AP-68 en Ablitas: el conductor triplicaba en drogas

Imagen del accidente en Ablitas. POLICÍA FORAL
El hombre, de 42 años, dio positivo en anfetaminas, cocaína y cannabis

La AP-68 ha vuelto a dejar este jueves en Navarra una intervención de la Policía Foral por drogas al volante. Agentes de seguridad vial de la comisaría de Tudela han intervenido esta tarde tras la salida de vía de un conductor en el término municipal de Ablitas, después de que diera positivo en tres sustancias estupefacientes.

El siniestro se ha producido en el punto kilométrico 232 de la autopista AP-68, donde un turismo con un único ocupante, un hombre de 42 años, se ha salido de la calzada. Tras atender el accidente, la patrulla ha sometido al conductor a las pruebas de detección de drogas.

En esos controles, el hombre ha arrojado resultado positivo en anfetaminas, cocaína y cannabis. La Policía Foral ha inmovilizado el vehículo y lo ha retirado con una grúa, además de tramitar las correspondientes denuncias por una infracción muy grave contra la normativa de tráfico.

El suceso ha tenido lugar en Ablitas, en la merindad de Tudela, en una vía rápida en la que cualquier pérdida de control puede tener consecuencias muy graves. En este caso, el turismo llevaba un solo ocupante y no se ha informado de más personas implicadas en el accidente.

Además, la Policía Foral ha insistido en el mensaje de tolerancia cero con el consumo de alcohol y drogas antes de ponerse al volante. El cuerpo ha recordado que mezclar varias sustancias multiplica la pérdida de facultades físicas y mentales y eleva de forma notable el riesgo de sufrir un siniestro.

Ese peligro se acentúa todavía más en una autopista como la AP-68, donde la velocidad de circulación reduce el margen de reacción ante cualquier error de percepción o de coordinación. ¿Qué ocurre cuando a esa velocidad se suman varias drogas en el organismo? El riesgo se dispara en cuestión de segundos.

Por su parte, la Policía Foral también ha advertido de las consecuencias legales de este tipo de conductas. Conducir tras consumir drogas puede acarrear una sanción económica de 1.000 euros, la pérdida de 6 puntos del carné y, en los casos más graves, penas de prisión o la retirada del permiso de conducir.