SUCESOS

Los restos humanos encontrados en Yesa son de un hombre que vivía en Pamplona: la investigación apunta a un crimen

Imagen del embalse de Yesa. EUROPA PRESS

La Guardia Civil de Zaragoza dirige la investigación, en la que colaboran la Guardia Civil de Navarra y la Policía Foral para esclarecer las circunstancias de la muerte

 

Los restos humanos encontrados a comienzos de agosto en el embalse de Yesa corresponden a un hombre que residía en Pamplona. Los investigadores han conseguido identificar a la víctima y mantienen abierta una investigación por una muerte violenta, ya que el cuerpo apareció desmembrado.

El caso está siendo investigado por la Guardia Civil de Zaragoza, al haberse producido el hallazgo en territorio aragonés. En las pesquisas colaboran además la Guardia Civil de Navarra y la Policía Foral, debido a la vinculación de la víctima con Pamplona.

Los restos fueron encontrados el pasado 4 de agosto en la cola del embalse de Yesa, en el término municipal de Sigüés (Zaragoza) y muy cerca de la muga con Navarra. La zona se encuentra próxima al pueblo abandonado de Escó.

El hallazgo se produjo alrededor de las siete de la tarde, cuando una familia que paseaba por una zona de playa del embalse descubrió los restos y dio aviso a los servicios de emergencia. Los primeros agentes que llegaron al lugar acordonaron inmediatamente la zona.

Desde ese momento comenzó un amplio dispositivo para intentar determinar quién era la persona fallecida, cómo había muerto y en qué circunstancias habían llegado los restos hasta ese punto del embalse.

El Tribunal de Instancia de Ejea de los Caballeros abrió diligencias judiciales para esclarecer lo ocurrido. Al encontrarse los restos dentro del término municipal de Sigüés, las actuaciones policiales quedaron en manos de la Guardia Civil de Zaragoza.

El juez de guardia autorizó aquella misma noche, en torno a las 22 horas, el levantamiento de los restos y su traslado al Instituto de Medicina Legal de Aragón, donde se han practicado las correspondientes pruebas forenses.

La Guardia Civil desplegó durante los días siguientes un importante dispositivo en Yesa. En la búsqueda participaron especialistas de Policía Judicial, Criminalística, el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) y el Servicio Cinológico, con perros especializados. Los agentes rastrearon tanto el interior del embalse como sus alrededores en busca de nuevos indicios.

Las pruebas realizadas han permitido finalmente identificar al fallecido como un hombre residente en Pamplona. La investigación se centra ahora en reconstruir sus últimos movimientos y aclarar qué ocurrió antes de su muerte.

Los investigadores han revisado numerosas cámaras situadas en el recorrido entre Pamplona y Yesa para tratar de reconstruir los desplazamientos relacionados con el caso y localizar a posibles personas implicadas. De momento, no hay personas detenidas por este crimen. 

Desde el inicio de la investigación se ha trabajado con la hipótesis de una muerte violenta, ya que los restos mortales de la víctima aparecieron desmembrados. 

Por el momento, no han trascendido oficialmente la identidad del fallecido ni las circunstancias concretas de su muerte. La Guardia Civil de Zaragoza continúa con las diligencias, con la colaboración de la Guardia Civil de Navarra y la Policía Foral, para esclarecer completamente lo sucedido.