Le amenazó con matarla y enterrarla en el huerto: a juicio en Pamplona acusado de violar repetidamente a su pareja
La Fiscalía de Navarra solicita penas que suman 20 años de prisión para un hombre de nacionalidad española acusado de violar repetidamente a su pareja mientras dormía, maltratarla y amenazarla con matarla y enterrarla en un huerto. El juicio se celebra este jueves en Pamplona.
El Ministerio Fiscal sostiene que las agresiones sexuales se produjeron durante varios años de relación sentimental y reclama, además, una indemnización de 40.000 euros para la víctima por los daños morales sufridos. El procedimiento se encuentra ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, en Pamplona.
El acusado, que no tiene antecedentes penales computables a efectos de reincidencia, comenzó una relación sentimental con la denunciante en 2020. Ambos empezaron a convivir en 2023, alternando la vivienda de la mujer con una caseta situada en un huerto. La relación terminó el 21 de abril de 2024, después de que ella presentara una denuncia.
Durante esos años, y tanto en los periodos de convivencia como cuando no vivían juntos, el hombre habría mantenido un comportamiento de amenazas, insultos y coacciones hacia su pareja. El escrito de acusación recoge que llegó a amenazarla con un cuchillo y con matarla y enterrarla en el huerto.
La Fiscalía también describe numerosos episodios de humillaciones verbales. Entre los insultos que atribuye al acusado figuran expresiones como "puta, zorra, golfa" y referencias ofensivas a la vida sexual de la mujer y a su madre y su hija.
Violaciones mientras la mujer dormía
Uno de los aspectos más graves de la acusación es el relato de las agresiones sexuales que presuntamente sufrió la víctima mientras estaba profundamente dormida. El Ministerio Fiscal sostiene que el hombre la penetró vaginalmente en numerosas ocasiones sin su consentimiento, pese a que ella le había manifestado expresamente, antes de acostarse, que no quería mantener relaciones sexuales.
Según el escrito, algunas veces la mujer se despertaba durante las agresiones y reaccionaba golpeando y apartando al acusado. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones descubría indicios de lo sucedido a la mañana siguiente, cuando se despertaba sin ropa, con la ropa mal colocada o con pañuelos de papel en la zona vaginal.
La Fiscalía asegura que estos episodios se repitieron durante la relación. Cuando la denunciante reprochaba al hombre su comportamiento, este presuntamente le respondía que, si ella no colaboraba, él "se apañaba".
El último episodio de agresión sexual que recoge el escrito de acusación tuvo lugar el 14 de abril de 2024, apenas una semana antes de que finalizara la relación sentimental tras la denuncia presentada por la mujer.
Las consecuencias psicológicas para la víctima
La Fiscalía sostiene que los hechos denunciados provocaron a la mujer lesiones psicológicas por las que necesitó tratamiento médico y psicológico especializado.
Por estos perjuicios, el Ministerio Fiscal solicita que el acusado indemnice a su expareja con 40.000 euros en concepto de daños morales.
El Ministerio Fiscal considera que los hechos constituyen tres delitos: maltrato habitual, lesiones y un delito continuado de agresión sexual, en su modalidad de violación. No aprecia circunstancias modificativas de la responsabilidad penal.
Por el delito de maltrato habitual, solicita tres años de prisión, cuatro años de privación del derecho a tener y portar armas y la correspondiente inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo. También reclama cuatro años de prohibición de aproximación a menos de 200 metros de la víctima y de comunicación con ella.
Por el delito de lesiones, la Fiscalía pide otros tres años de prisión, cuatro años de privación del derecho a tener y portar armas y las mismas prohibiciones de aproximación y comunicación durante cuatro años.
La petición más elevada corresponde al delito continuado de violación, por el que reclama 14 años de prisión e inhabilitación absoluta.
De esta forma, las tres penas de cárcel solicitadas suman 20 años de prisión, aunque esa cifra no equivale necesariamente al tiempo efectivo de cumplimiento en caso de condena.
Además de la prisión, la Fiscalía solicita que el acusado quede sometido a ocho años de libertad vigilada, una medida que comenzaría a cumplirse después de la pena de cárcel. También reclama una inhabilitación de 25 años para ejercer profesiones, oficios o actividades que impliquen contacto con menores de edad.
En relación con el delito continuado de violación, el Ministerio Fiscal pide que el acusado tenga prohibido acercarse a menos de 200 metros de la víctima, de su domicilio, de su trabajo o de cualquier lugar donde se encuentre. Solicita que esta medida, junto con la prohibición de comunicación, se prolongue durante cinco años más que la pena de prisión correspondiente.