Condenado a cinco años por abusos sexuales a una menor con discapacidad psíquica en Navarra: la madre también es cómplice
La Audiencia de Navarra ha condenado a 5 años de prisión a un hombre que ha mantenido relaciones sexuales con una menor de 13 años, con una discapacidad psíquica reconocida del 49%, a la que había conocido a través de una red social.
La Sección Segunda también ha condenado como cómplice a la madre de la víctima, que ha recibido una pena de 2 años de prisión por haber permitido los abusos. La sentencia ha sido dictada de conformidad, después de un acuerdo entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa.
Los hechos declarados probados en la resolución consideran que el acusado, actualmente de 47 años, ha cometido un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años. En su caso, se han aplicado las atenuantes de reparación del daño y dilaciones indebidas.
Además de la pena de cárcel, el hombre no podrá comunicarse ni acercarse a la denunciante a menos de 500 metros durante 6 años. También deberá cumplir una medida de libertad vigilada durante otros 5 años, que se ejecutará después de la pena privativa de libertad.
De conformidad con el artículo 89 del Código Penal, las partes han acordado sustituir la pena de prisión por la expulsión del territorio nacional del condenado durante 10 años. La Audiencia de Navarra le ha concedido un plazo de dos meses para abandonar voluntariamente el país.
Por su parte, la madre de la menor ha sido condenada como cómplice del mismo delito a los citados 2 años de prisión. También deberá cumplir 5 años de libertad vigilada, con la concurrencia de las atenuantes de reparación del daño, dilaciones indebidas y trastorno mental.
La Audiencia ha suspendido el ingreso en prisión de la mujer con dos condiciones. No deberá delinquir durante dos años y tendrá que realizar un programa formativo en materia sexual.
En concepto de responsabilidad civil, ambos condenados deberán indemnizar de forma solidaria a la víctima con 3.400 euros por el daño moral ocasionado. Esa cantidad ya había sido consignada por los procesados antes de la celebración del juicio.
El juicio se celebró el pasado 8 de mayo. Antes de la vista, la fiscalía solicitaba 11 años de prisión para el acusado y 7 años para la encausada.
Según recoge la sentencia, el procesado mantuvo las relaciones sexuales con la menor sabiendo su edad. Todas ellas tuvieron lugar en el asiento trasero de su vehículo y en una habitación de la vivienda en la que él residía en una localidad de Tierra Estella.
La resolución judicial también considera probado que la madre “era conocedora y consentía toda esta situación y la relación sentimental, pese a la diferencia de edad”. La mujer ha sido condenada por su papel como cómplice en el abuso sexual a menor.
Uno de los episodios recogidos en la sentencia tuvo lugar el 21 de septiembre de 2019. Ese día, el inculpado, la víctima, la madre de esta y el compañero sentimental de la madre se alojaron en un hotel de una localidad próxima a Pamplona.
Según la resolución, una habitación fue compartida por el encausado y la menor, quienes mantuvieron relaciones sexuales. La otra habitación fue ocupada por la madre de la víctima y su pareja.
A consecuencia de los abusos sexuales, la víctima padece “malestar emocional”, sentimiento de “vergüenza” y “actitudes y conductas evitativas”. La sentencia ha tenido en cuenta estos efectos para fijar la responsabilidad civil por daño moral.
En el caso de la inculpada, la resolución judicial recoge que padece un retraso mental leve, con trastornos del comportamiento derivados del consumo de sustancias estupefacientes. Esa situación afectaba de modo leve a sus capacidades intelectivas y volitivas.