Tudela vive un Sábado Santo multitudinario con el Volatín y la sátira de Judas vestido de baliza V-16
El Volatín de Tudela ha vuelto a reunir a cientos de personas en la Plaza de los Fueros, que ha amanecido abarrotada para asistir a una de las tradiciones más singulares y esperadas de la Semana Santa. La capital ribera ha repetido así una ceremonia ancestral con la que el pueblo ridiculiza y reprueba la traición de Judas Iscariote.
La escena ha tenido este año un detalle muy reconocible para los asistentes. El muñeco que representa a Judas ha aparecido vestido de baliza V-16, con peluca naranja y un peto en el que podía leerse esa misma inscripción, en un guiño satírico a uno de los objetos que más conversación ha generado en los últimos meses.
La quema del Volatín, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, está documentada ya en 1732 y forma parte de las celebraciones más emblemáticas de Tudela. Comparte además esa distinción con la bajada del Ángel, que se celebrará este domingo en el mismo escenario.
Como marca la tradición, el muñeco se ha colgado del balcón de la Casa del Reloj. A las 10:00 horas, al prenderse el puro-petardo que llevaba en la boca, ha comenzado a girar frenéticamente hasta quedar sin ropa entre el regocijo del público.
Después de la explosión y del característico “baile” del muñeco, se ha interpretado el himno del Volatín. Desde los balcones también se han lanzado balones como premio para los asistentes, sobre todo para los más pequeños, en uno de los momentos más celebrados de la mañana.
Antes de la quema se ha pronunciado el tradicional pregón, que este año ha corrido a cargo de la Hermandad de la Pasión Viviente de Tudela. En su intervención, sus representantes han agradecido al Ayuntamiento la distinción y han asegurado que la reciben “con orgullo y emoción”.
Los pregoneros han destacado además la responsabilidad de representar, “aunque solo sea por unos instantes”, el sentir de un pueblo que vive sus tradiciones con intensidad y cariño. También han recordado el significado especial que tienen estos días en Tudela, donde el casco antiguo se convierte en escenario de la Pasión Viviente.
En ese repaso a la Semana Santa tudelana, la hermandad ha evocado igualmente la procesión del Santo Entierro celebrada el Viernes Santo. La comitiva partió desde la iglesia de Santa Ana, patrona de la ciudad, y recorrió las calles en un ambiente de recogimiento junto a las cofradías.
¿Qué representa hoy esta tradición más allá de la sátira? Según se ha subrayado en el pregón, el Volatín simboliza la traición de Judas, pero también el deseo colectivo de dejar atrás aquello que divide a la sociedad y pesa sobre la convivencia.
“Que todo lo malo, todo aquello que nos pesa o nos divide, desaparezca con él”, han señalado los pregoneros. A continuación, han animado a los vecinos a dejar paso “a todo lo bueno que hay en nosotros” y a reforzar valores como el respeto, la convivencia y la unión.
El mensaje final del pregón ha insistido en que, por encima de las diferencias, los vecinos comparten una misma identidad, unas raíces comunes y un mismo latido. La organización de este acto corre a cargo de la Orden del Volatín, la entidad cultural que recuperó la ceremonia en su formato actual hace medio siglo y que aprovecha el Sábado Santo para nombrar a sus nuevos miembros.