Saben aquel que diu

El filme me hizo pensar en muchas cosas. En la imagen que queremos proyectar y en la que de verdad existe. En que el amor es la única claridad que embellece un día. Y que reír, reír de verdad, es la mejor vitamina para enfrentarse a la vida.

Cuentan que, en la Edad Media, a pesar del mito popular que describe la época como un periodo oscuro, triste y sin sentido del humor, la gente se reía y se reía mucho.

Tanto en las fiestas populares como en la vida cotidiana, en las representaciones teatrales o a través de bufones y juglares, la risa, el chiste y la sátira estaban a la orden del día.

La sociedad actual claro que se ríe, pero de otra forma, a un ritmo, diría yo, mucho más rápido.

La risa hoy está digitalizada, ¿sabe usted?

Los memes, los vídeos cortos (TikTok, Reels) y los stickers de WhatsApp son los reyes de la comedia contemporánea.

La semana pasada vi la película Saben aquell, de David Trueba, que trata sobre la vida del humorista Eugenio.

¿Se acuerdan de Eugenio?

Recuerdo una cinta de casete que no paraba de escuchar una y otra vez con los chistes del reconocido «intérprete de cuentos o historias», como él prefería ser reconocido.

Les invito a que visualicen esta película.

Ambientada en los años 80, nos presenta, por encima de todo, una historia de amor con su primera esposa, Conchita Alcaide, así como el origen de su personaje, la melancolía de la risa y la pérdida más solemne.

El filme me hizo pensar en muchas cosas.

En la imagen que queremos proyectar y en la que de verdad existe.

En que el amor es la única claridad que embellece un día.

Y que reír, reír de verdad, es la mejor vitamina para enfrentarse a la vida.

Ya saben, sonrían. Al fin y al cabo, la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

Me despido con un chiste de Eugenio…

Saben aquell que diu… que se encuentran dos amigos y un li diu al otro:

—¿Sabes quién se ha muerto?

—¿Quién?

—El Anselmo.

—¿Carai, de qué?

—De cataratas.

—¿Le operaron?

—No, le empujaron, ¡tú!

Eso es lo que pretendía.

Verte sonreír.