Asiron desguaza la historia de Pamplona
"Asirón puede quitar escudos, cambiar símbolos y saltar de 1512 a la ikurriña, pero no puede retirar los cinco siglos que hay entre ambos. Sucedieron. Ese escudo es navarro y pamplonés".
Joseba Asirón es licenciado en Historia, aunque, como buen aberchándal, mantiene con la historia una relación complicada. La de Pamplona termina en 1512 y resurge con la ikurriña. Entre medias hay cinco siglos que se los ha robado España. A él personalmente. España se levanta por la mañana y se planta en su chalet de Cizur para robarle los gayumbos con ikurriñas de la suerte.
En realidad, tampoco le entusiasma demasiado lo anterior a 1512. Pompeyo tuvo la mala educación de fundar Pamplona siendo romano.
Ahora ha vuelto a retirar del zaguán del Ayuntamiento un escudo de 1735. Ya lo hizo en 2016, cuando lo llamó «escudo borbónico que nada tiene que ver con la ciudad». Es una frase estupenda para pronunciar siendo historiador porque permite equivocarse en varias épocas a la vez. Asirón con la historia es como un bebé intentando meter la pieza cilíndrica por la ranura triangular.
Juan José Martinena, que es historiador de los de estudiar la historia en vez de desmontarla, ya tuvo que explicarle que aquello no era lo que decía. El escudo perteneció al Real y Supremo Consejo de Navarra, lleva las cadenas de Navarra en el centro y forma parte de la historia de esta tierra, aunque tenga el inconveniente de no llevar una ikurriña.
Sigámosle la corriente. Si vamos a limpiar Pamplona de todas las adherencias españolas posteriores a 1512, no podemos quedarnos en un escudo.
Empecemos por el Ayuntamiento. La fachada es del siglo XVIII. Fuera. Y el edificio que hay detrás fue levantado en 1952. Es decir: el despacho desde el que Asirón combate diariamente contra España es franquista. Fuera también. Tendremos que buscarle un inmueble anterior a 1512 con calefacción, wifi y acceso para el coche oficial. Lo del coche es importante. No vamos a obligar al alikate a utilizar los carriles bici que pone para los demás.
La Ciudadela tampoco pasa la ITV aberchándal: Felipe II ordenó construirla en 1571. Excavadora. El Palacio de Navarra se levantó en el XIX. Excavadora. Los Ensanches, a tomar por saco. Y habrá que desalojar prácticamente todas las viviendas porque los pamploneses han cometido la irresponsabilidad histórica de vivir en edificios posteriores a la conquista.
Al final tendremos una Pamplona estupenda: sin Ayuntamiento, sin Palacio de Navarra, sin Ciudadela, sin Ensanches y casi sin casas. Dormiremos al raso, pero históricamente puros.
Queda un problemilla. Asirón utiliza «borbónico» como si los Borbones fueran unos españolazos que un día aparecieron por Roncesvalles. El primer Borbón que llegó a rey fue Enrique de Borbón. ¿Y saben de qué fue rey? De Navarra, en 1572. Diecisiete años después sería también rey de Francia.
Qué inoportuna es la historia. Mecachis.
Asirón puede quitar escudos, cambiar símbolos y saltar de 1512 a la ikurriña, pero no puede retirar los cinco siglos que hay entre ambos. Sucedieron. Ese escudo es navarro y pamplonés. Es lo que hay, alikate.
Martinena estudia la historia que ocurrió. Asirón lleva años intentando que hubiera ocurrido otra.
Y si empieza a retirar de Pamplona todo lo que sucedió después de 1512, al final tendrá que retirar Pamplona. Y eso es todo.