Haz como hizo Remírez: lleva a tus hijos a la concertada
Si eres padre y económicamente te lo puedes permitir, es decir, no eres un rehén de Txibite y sus socios aberchándales, el mejor regalo que le puedes hacer a un hijo es llevarlo a un cole concertado. Le evitas sustos y problemas al crío.
Imagínate que lo llevas a un cole público y un día te viene el niño diciéndote que su profesor de Ética es un asesino etarra, como ya ha pasado.
Y que contra eso no puedes hacer nada.
Porque así lo han decidido el PSOE y su socio del partido de la ETA.
Acaban de votar en el Congreso para permitir que terroristas condenados puedan seguir metiéndose en las aulas a manosearles las conciencias a los menores.
El PSOE convierte en norma lo que ya era un escándalo. Flipante.
Eso en la concertada no te pasa: ahí no eres rehén, sino cliente, y puedes defenderte, y, sobre todo, defender a tu hijo. Si no te gusta un profesor fanático, tienes voz y voto y, si no quieren atender tus quejas, puedes pirarte a otro centro en el que un violador no dé clases de educación sexual a las niñas, por ejemplo.
En la pública, eso no pasa.
No es casualidad que cada vez más familias estén optando por la concertada en Navarra, buscando mayor control educativo y un entorno más libre para sus hijos.
En la educación pública tu hijo no tiene ningún derecho; el derecho lo tiene el etarra que da clases con total tranquilidad a chavales. Que Txibite solo te dé la opción de joderte en casos como el de Tudela explica que cada vez más padres busquen alternativas en la educación concertada. Normal.
No es casualidad que en la Ribera de Navarra las solicitudes de educación concertada sean incluso mayores que en otras zonas de Navarra, señal de que muchos padres han entendido que mañana pueden volver a meter a otro etarra en un aula sin que ellos puedan hacer nada.
La gente no está para gilipolleces con sus hijos, ni para que la Administración experimente con ellos como si fueran cobayas de laboratorio a cambio de votos para que Sánchez siga un año más veraneando con avión privado en el lujoso palacio de La Mareta, en Lanzarote.
Según los últimos datos, la educación concertada está ganando peso en Navarra, con familias que además reclaman más castellano y más inglés frente al modelo actual del euskera impulsado por el Gobierno de Txibite, empeñado en darle gusto a sus socios aberchándales de crear una sociedad que solo existe en sus delirios.
El PSOE de Txibite y sus aberchándales son la mejor campaña de publicidad a favor de los coles concertados. Si no quieres que un fanático le tueste la cabeza a tu hijo, pírate de la educación pública lo más rápido que puedas.
Esto lo sabe hasta su vicepresidente Remírez, que como padre era usuario de un cole concertado porque lo consideraba mejor, centro que su Gobierno ha decidido que tiene que desaparecer. Así funciona el socialismo: yo puedo usar lo que a ti te niego. Lo llaman educación pública, pero muchos padres saben que es un laboratorio ideológico con sus hijos dentro. Y la responsable tiene nombre: Txibite. Y eso es todo.