La cantera invisible de Tajonar

“Este escrito viene a colación al comprobar, según lo conocido hasta ahora, que en toda la estructura de Tajonar no haya ningún entrenador que pueda dirigir al equipo Promesas o al Femenino Nacional”

Estos días todos los aficionados al fútbol de Osasuna hemos vivido un poco de zozobra hasta que hemos visto el titular de: “Ya tenemos entrenador”; ¡qué respiro! Las quinielas iban por todos los lugares de España y Europa, pero, mira por dónde, lo teníamos bastante cerca. Además, en su equipo figuraban jugadores conocidos como Aitor Buñuel y Ander Cantero, que han participado en la buena clasificación del Burgos C. F., que es donde ha trabajado la última temporada el entrenador Ramis.

Catalán de nacimiento, jugador profesional y entrenador hecho de abajo arriba, que es como se curten los mejores; esperemos que en Osasuna desarrolle su trabajo con tranquilidad y obtenga el éxito deseado por todos.

Con la tranquilidad de tener amarrado lo del entrenador del primer equipo, resulta que nos salta la sorpresa y nos informan de que, para el equipo Promesas, también nos traen otro catalán, este más conocido por estas tierras, pues entrenó a un infantil de Osasuna hace más de 10 años para después recorrer otros caminos ligados también con el fútbol. Su último trabajo, y parece que con éxito, lo ha realizado en el C. D. Pamplona. Menos mal que no ha cogido la ruta de San Mamés y se ha quedado por aquí; le deseamos más suerte que al Sr. Castillejo y, si tiene la oportunidad, que dé el salto al primer equipo.

Sin tiempo para descansar, nos aparece la noticia de que, para entrenar al equipo femenino, como no hay ninguno cerca, nos tenemos que ir a buscar a Vitoria a Roberto Pérez, entrenador de categorías inferiores del Alavés y del equipo femenino.

Todo esto me ha llevado a pensar un poco en mis tiempos de responsable en Tajonar (2002-2012), en que cada final de temporada analizábamos la situación de los equipos y sus respectivos entrenadores, llegando a conclusiones como:

Tenemos que formar a nuestros entrenadores pensando siempre en las necesidades del club, las edades con las que trabajan, su propia formación y su progresión como entrenador.

Tengo que decir que era el trabajo más difícil, por lo de adecuar las características de cada entrenador a las edades con las que trabajan, sin olvidar la iniciativa propia de cada uno y que pudieran progresar tanto dentro del club como cuando se fueran a otros equipos.

Este escrito viene a colación al comprobar, según lo conocido hasta ahora, que en toda la estructura de Tajonar no haya ningún entrenador que pueda dirigir al equipo Promesas o al Femenino Nacional.

Para mí, en aquellos momentos, esta situación hubiera supuesto un fracaso desde todos los puntos de vista. Claro, si la cantera de jugadores en Osasuna para algunos dirigentes es una “utopía”, qué diremos de la cantera de entrenadores