El diccionario del Mundial

Serie de artículos que regulan el buen desarrollo del juego, excepto cuando afecta a los EE. UU., que Trump se encarga de adaptarlo sobre la marcha con el consentimiento de la FIFA.

Una vez pasada la primera fase clasificatoria del Campeonato de fútbol que se está celebrando en «las Américas», he recopilado una serie de términos que se manejan en las conversaciones populares y futboleras.

MERINO: Jugador formado en Tajonar que ha tenido la osadía de competir con San Fermín en la grandeza de un 6 de julio.

ESPAÑA: Plurinación que los políticos se empeñan en desgajar y cuyos futbolistas se enfadan si no les convocan para formar parte de ella.

BALÓN: Cuerpo esférico al que persiguen 22 jugadores de campo, intentando introducirlo en la portería del equipo contrario, excepto en la de Unai Simón.

DINERO: Pasta generada por la organización, de la que casi toda se la llevará la FIFA y, lo que sobre, los jugadores participantes.

PÚBLICO: Personas que llenan los estadios a pesar del calor y del elevado precio de las entradas.

SELECCIONADOR DE ESPAÑA: Entrenador riojano que ha logrado convencernos a todos de su valía, a pesar de ciertas guerras periodísticas que no lo aceptaban.

REGLAMENTO: Serie de artículos que regulan el buen desarrollo del juego, excepto cuando afecta a los EE. UU., que Trump se encarga de adaptarlo sobre la marcha con el consentimiento de la FIFA.

FIFA: Estructura organizativa de eventos futbolísticos que se aprovecha de los clubes y federaciones que la forman para llenar de billetes los cajones de sus despachos.

HIDRATACIÓN: Espacio o lapso de tiempo intercalado durante los encuentros con el fin de rebajar la temperatura física y mental de todos los asistentes al encuentro.

VAR: Despacho camuflado, no se sabe dónde, cuya misión es decidir quién ha de ganar el encuentro.

DESASTRE: Países que pensaban ganar la copa y no han pasado de la primera fase clasificatoria.