Osasuna, sin fútbol ni orgullo en San Mamés
Buen Encuentro para un martes de primavera a las 7 de la tarde, más parece hora taurina que futbolera; pero, aun y todo, la emoción no falta en estas contiendas de tanta rivalidad, donde la victoria tiene más valor que los tres puntos de la competición, ya que clasificarse uno antes que el otro queda marcado para toda la temporada siguiente, aunque se lleve otro cadete más de Tajonar.
Osasuna propone un encuentro de tú a tú, sin miedos y con ganas de traerse los tres puntos para Pamplona. Para ello, el míster rojillo planta en San Mamés una alineación inicial con la novedad de Boyomo y Víctor que, a priori, completan un buen equipo de principio.
El sistema de salida parecía un 4-1-4-1 adaptable a muchas otras posibilidades, donde el contrario cuenta mucho. Una vez visto el encuentro, solo se me ocurre una pregunta al entrenador y a los jugadores: ¿a qué hemos ido a Bilbao?, ¿a dar un paseo por la ría?, ¿a tomar unos pintxos? A cualquier cosa menos a jugar un partido de fútbol.
Me ha dado vergüenza ver pasear a los 22 jugadores por el césped, a Osasuna especialmente, sin ninguna decisión ni agresividad en las disputas de balón, dejando hacer fácil al Athletic, con una pasividad impropia de un encuentro de este nivel: ¿le han contado al míster lo importantes que son estos partidos por todo lo que arrastran de emocional para el osasunismo?
No quiero entrar en ningún análisis técnico táctico del encuentro, ya que si al fútbol de competición le quitas las ansias de ganar, moverse por el campo y algunas cosas más que han estado ausentes hoy en San Mamés, es como si se hubieran quedado en casa.
No me sirven los 15 minutos finales de agobio aparente a la portería del Athletic, los cambios de última hora; he echado en falta una motivación inicial del equipo que se palpara desde el minuto 1 hasta el final. Y después del resultado ya hablaremos.
Dejo aparte el penalti fallado y la gran parada de Simón a Budimir. Esto no puede ser la valoración de un encuentro en el que todos teníamos muchas ilusiones puestas, debido a lo que suponía de valor clasificatorio para Osasuna y de haber puesto al Athletic por debajo en la clasificación; teniendo en cuenta el gran estadio que tienen pagado por la administración y el presupuesto en el que se mueven.
Sr. Entrenador, tenga en cuenta alguno de estos aspectos para la próxima vez que visite San Mamés dirigiendo a Osasuna, si es que sucede.
La curiosidad de esta temporada ha sido que en el acta inicial del encuentro había 11 navarros (6 en Osasuna y 5 en el Athletic); la temporada pasada eran 14, sin contar el cadete de última hora.