Osasuna, un punto a base de corazón

Partido de La Liga EA Sports entre CA Osasuna y RCD Mallorca disputado en el estadio de El Sadar en Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
“Dos delanteros centros, Kike Barja, Moi y el público, se encargaron de centrar balones a ver qué pasaba y pasó”.

Partido casi-mañanero, no sé si de vermut o comida, se presenta este Osasuna-Mallorca con un grado de importancia elevado para ambos equipos. Ya decía el míster osasunista que la importancia de estos tres puntos sería definitiva para marcar el futuro osasunista en la clasificación.

Además, la incertidumbre de un Mallorca con nuevo entrenador y que no sabíamos cómo afectaría al juego de los isleños, que hasta este momento habían mostrado pocos argumentos para ganar partidos. Osasuna a lo suyo, con una alineación muy clásica donde vuelve a aparecer Aimar Oroz, a ver si se olvida del escaso juego de Valencia y es capaz de mostrar algo más para hacerse con los tres puntos.

Estos eran los deseos iniciales hasta que apareció en el campo un Mallorca que le mostró a Osasuna, poco a poco, cómo situarse en el campo, cómo manejar el balón y adelantarle al equipo rojillo que, si quería los tres puntos, los iba a tener que sudar y jugar mejor que ellos.

Parecía aburrido el encuentro, pero para hacerlo más vivo ahí está nuestro amigo Sergio Herrera: “Le cedo de cabeza un balón al delantero más peligroso del Mallorca y le pongo chispa al encuentro”. Solo le hacía falta al Mallorca regalarle un gol para que se mostrara más pausado y peligroso; le bastó un solo contraataque para hacer el 0-2 y ponerle a Osasuna las cosas casi imposibles. Por cierto, era el delantero que ya sabíamos que nos marcaría gol (¿lo sabían los centrales?).

Con 30 minutos por delante nos entró la duda a todos los aficionados de si aquello podría cambiar. Los cambios en Osasuna, la expulsión del Mallorca y esa ambición que suele sacar Osasuna cuando nadie lo cree hicieron el resto. Dos delanteros centros, Kike Barja, Moi y el público se encargaron de centrar balones a ver qué pasaba. Y pasó.

Kike Barja, además de poner los mejores centros, hace gol. ¡Qué alegría! Min. 89 y, por si fuera poco, Budi empata el partido en el 94; hay que tener fe para ello. Además, se hizo justicia.

Ha sido un partido que a nuestro entrenador seguro que le hará pensar (meditar) sobre la naturaleza de este Osasuna y el tipo de plantilla que maneja entre sus manos. Le daría algunas recomendaciones para que no desgaste demasiado su mente:

-Cada partido en El Sadar ha de ser como si viniera el Madrid o el Barcelona; si no, pasaremos muchos apuros. Esto ya lo decía el entrenador Pedro M.ª Zabalza, ¿se acuerdan?

-Cambie un poco la dinámica de las alineaciones para que toda la plantilla esté siempre involucrada al máximo.

-Cuando decida que su equipo centre balones, no lo dude, saque cuanto antes a Kike Barja.

-Este es nuestro Osasuna, 34 puntos a estas alturas no está mal, pero faltan algunos “ogros” por pasar por El Sadar.