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La casa rural de Navarra que se inaugura con un espectacular patio interior de 75 metros cuadrados

El espectacular patio de la casa rural Casa Garcés en Lumbier. Navarra.com
Casa Garcés abrirá el 1 de mayo tras una rehabilitación integral de la vivienda familiar y con capacidad para hasta 12 personas.

La casa rural Casa Garcés ha abierto sus puertas este 1 de mayo en un pueblo de Navarra tras una rehabilitación completa de una antigua vivienda familiar convertida ahora en alojamiento turístico con todo tipo de comodidades. Uno de sus grandes atractivos será un llamativo patio interior de 75 metros cuadrados, pensado para el descanso y la convivencia de los visitantes.

El alojamiento está situado en la calle San Juan 9 de Lumbier, a un paso de Sangüesa y a solo media hora de Pamplona, en una ubicación estratégica para quienes buscan alojarse en una zona tranquila y bien conectada. La nueva casa rural contará con cinco habitaciones, todas ellas con baño individual, y podrá alojar hasta 12 personas.

Además, ofrecerá distintas fórmulas de estancia, ya que se podrá alquilar la casa entera, media casa o también por habitaciones. La propietaria del alojamiento es Raquel Huarte Vidondo, de 55 años y natural de Lumbier, la misma localidad en la que ha sacado adelante este proyecto turístico.

Raquel ha explicado que la vivienda pertenecía a sus abuelos paternos y que la familia decidió comprarla cuando sus tíos, los últimos habitantes de la casa, se trasladaron a una residencia. “Esta casa pertenecía a mis abuelos paternos. Cuando mis tíos, los últimos habitantes de la casa, se van a la residencia de mayores la compramos. Al principio no teníamos muy claro lo que íbamos a hacer con ella. Luego yo le vi enseguida un potencial y pensé en una casa rural”, ha señalado.

La propietaria también ha contado que el proyecto ha salido adelante gracias a una ayuda pública. “Como mi marido es ganadero de la UAGN y agricultor, nos facilitaron todos los temas para acceder por el departamento de desarrollo rural a una subvención. Gracias a eso la hemos podido hacer”, ha explicado.

Uno de los espacios más singulares de Casa Garcés es su gran patio interior. “Son 75 metros cuadrados de patio interior con una cocina de acceso al patio. En la parte de abajo a pie de calle están las zonas comunes y encima están las cinco habitaciones, cada una con su baño individual”, ha detallado.

La inversión, según ha reconocido Raquel, ha sido importante, aunque el resultado final ha compensado el esfuerzo. “Ha quedado muy bien. Muy bonita. Estoy muy contenta. Espero que tenga éxito y clientes”, ha afirmado sobre una casa pensada para acoger tanto a familias como a grupos.

En cada habitación hay dos camas de noventa unidas y, además, la propietaria podrá incorporar dos camas supletorias en distintas estancias. También dispone de una cuna para bebés, lo que amplía las opciones para familias que quieran pasar unos días en la zona.

La parte exterior será otro de los puntos fuertes del alojamiento. En la terraza hay una barbacoa y dos mesas largas de madera preparadas para reuniones y comidas al aire libre. “Para incluso desayunar al aire libre que se lo preparo yo”, ha destacado la propietaria al explicar algunos de los servicios que quiere ofrecer a sus clientes.

Antes de embarcarse en esta nueva etapa, Raquel trabajaba en la residencia de ancianos San Isidro de Lumbier. Sin embargo, decidió pedir una excedencia para centrarse por completo en este nuevo negocio. “Ahora veo que voy a seguir en el negocio de la casa rural. Mi marido me puede ayudar y yo a él. Me he puesto de autónoma desde octubre y me he metido de lleno aquí”, ha relatado.

En esta aventura también participa su entorno más cercano. Su marido colabora en el proyecto y su hijo, David, de 33 años y profesor de música, también echa una mano “cuando puede”.

Otro de los detalles más cuidados de la casa es el nombre de sus habitaciones, todas vinculadas al entorno de la zona. La número uno se llama Foz de Lumbier, la dos Arambeiti, la tres Pitiditu, la cuatro Forcala y la cinco Arangoiti. Las zonas comunes también tienen denominaciones propias: Mendarte, Trinidad e Iturbero, nombre este último reservado para el gran patio interior que se ha convertido en la joya de la casa.