Comercio Local

Karmele le pone fecha al cierre de su floristería en Pamplona: "El 13 de noviembre será el último día"

Nekane Yeregui en su tienda de flores Lislore del casco viejo de Pamplona. Navarra.com
La propietaria de Floristería Lislore ha colocado el cartel de liquidación total después de buscar un relevo para su negocio de la calle Mayor.

Karmele Yeregui Irigaray ya sabe qué día bajará definitivamente la persiana de su floristería de Pamplona. Después de 40 años entre flores y plantas, ha llegado el momento de despedirse de sus clientes y de un negocio al que ha dedicado buena parte de su vida. "El 13 de noviembre será el último día", asegura.

La noticia ya se puede leer en el escaparate de Floristería Lislore, situada en el número 70 de la calle Mayor de Pamplona. Un cartel anuncia "Liquidación total por cierre" y confirma que uno de esos pequeños comercios de toda la vida del Casco Antiguo tiene los días contados.

A sus 65 años, esta navarra natural de Irañeta, en la Sakana, ha decidido jubilarse. Lo hace con la satisfacción de haber mantenido su negocio durante casi cuatro décadas, pero también con la tristeza de no haber encontrado a alguien dispuesto a continuar con la actividad.

"Ha habido algunas personas interesadas, pero al final no se ha concretado en nada", explica Karmele con pocas ganas de hablar: "Ya me hicieron un pequeño homenaje en las fiestas de la calle San Lorenzo y no quiero decir nada más". Hasta el último momento ha mantenido la esperanza de encontrar un relevo, pero finalmente ha tenido que asumir que la floristería cerrará definitivamente.

Una floristería de Pamplona que desaparecerá después de más de 40 años

La historia de Floristería Lislore comenzó en 1983, cuando abrió sus puertas en la calle Mayor. Tres años después, en 1986, llegó Karmele, que desde entonces ha dedicado su trayectoria profesional a las flores, las plantas y la atención al público.

Han pasado cuatro décadas desde aquella incorporación. Durante todo este tiempo, la florista ha visto pasar por su establecimiento a vecinos del Casco Antiguo, clientes de otros barrios de Pamplona y personas procedentes de localidades cercanas.

Su trabajo no se ha limitado a preparar ramos o vender plantas. También ha consistido en escuchar, aconsejar y atender a quienes han acudido a su tienda buscando un detalle para una celebración, un regalo o un momento especial.

Ahora, el ambiente de la floristería es diferente. El cartel de liquidación total recuerda que la despedida está cada vez más cerca, aunque Karmele continúa trabajando y atendiendo a quienes entran por la puerta.

También responde a las llamadas telefónicas de los clientes. En esas conversaciones les va explicando que en noviembre se termina la actividad y que, después de tantos años, ha llegado el momento de cerrar.

Karmele buscó un relevo para su floristería, pero no lo ha encontrado

La decisión no ha llegado de repente. El pasado 19 de marzo de 2026, Karmele ya contó en una entrevista con Navarra.com que estaba buscando a alguien que quisiera hacerse cargo de su establecimiento.

Entonces todavía existía la posibilidad de que otra persona continuara con la actividad. Su intención era jubilarse sin que desapareciera un comercio que llevaba abierto desde 1983.

Sin embargo, los meses han pasado y las conversaciones con posibles interesados no han llegado a buen puerto. Ninguna de las personas que se acercaron para conocer el negocio ha terminado haciéndose cargo de él.

La consecuencia es que Floristería Lislore cerrará definitivamente el próximo 13 de noviembre, poniendo fin a una trayectoria comercial de más de 43 años en el centro de Pamplona.

Para Karmele, la jubilación supone el comienzo de una nueva etapa personal. No le preocupa especialmente dejar de trabajar, pero sí le produce tristeza pensar que desaparecerá una tienda a la que ha dedicado prácticamente toda su vida laboral.

Tienda de flores Lislore en Pamplona. Navarra.com

La despedida de Karmele en la calle Mayor de Pamplona ya tiene fecha

Mientras llega el momento, la florista continúa detrás del mostrador. Sigue atendiendo a los clientes que entran en el establecimiento y explicando las circunstancias del cierre a quienes preguntan por el futuro de la tienda.

El anuncio de "Liquidación total por cierre" supone el último capítulo de una historia que comenzó hace más de cuatro décadas y que ha tenido a Karmele como protagonista desde 1986.

Su despedida también significará la desaparición de otro comercio tradicional de la calle Mayor de Pamplona, una vía en la que pequeños establecimientos como el suyo forman parte de la vida cotidiana del barrio.

El viernes 13 de noviembre de 2026 será su última jornada al frente de Floristería Lislore. Hasta entonces, Karmele seguirá entre las flores y las plantas, atendiendo a sus clientes y anunciando personalmente que su etapa como florista está llegando a su fin.