La navarra que deja su trabajo de márketing para salvar una mítica tienda de decoración con 30 años de historia en Pamplona
La navarra Beatriz Salsamendi Urra ha decidido dar un giro a su vida profesional para ponerse al frente de una tienda de mobiliario y decoración en Pamplona que acaba de reabrir sus puertas en el centro de la ciudad.
El establecimiento se llama Ganbara y está situado en la calle Bergamín 16, en pleno Segundo Ensanche, muy cerca de otros locales que ya hemos conocido, como el bar Faris o la tienda Zona Sofá.
La nueva etapa de la tienda ha comenzado este 20 de mayo, después de permanecer cerrada durante mes y medio para preparar la reapertura, renovar la iluminación, pintar el local e incorporar nuevos muebles.
Beatriz, pamplonesa de 35 años, ha tomado el relevo de Blanca Goenechea, que había mantenido abierto el establecimiento durante más de 30 años y estaba interesada en traspasarlo.
Hasta ahora, Salsamendi había desarrollado toda su trayectoria profesional en Koxka, primero en el departamento comercial y después en el área de márketing, aunque siempre le había gustado el mundo del mobiliario y la decoración.
Su intención es conservar parte del estilo clásico que tenía la tienda, pero añadir también "nuevas piezas que permitan diferenciar esta etapa y atraer a clientes que buscan un toque especial para su casa".
“Entiendo que ahora los jóvenes amueblamos una casa como podemos, pero si podemos distinguirnos con alguna pieza especial le damos un toque diferente”, ha explicado Beatriz sobre la filosofía del negocio.
La tienda ofrece mobiliario y decoración para distintas estancias, desde piezas grandes como sillones, consolas o muebles auxiliares, hasta objetos pequeños de regalo como floreros, relojes, joyeros, cuadros, bolsos o cojines.
Además, el establecimiento cuenta con un apartado de papel pintado y telas para tapizar, y Beatriz quiere impulsar proyectos de decoración para amueblar una estancia concreta o una vivienda completa.
La respuesta en los primeros días ha sido positiva "con antiguos clientes que han vuelto a la tienda y nuevas personas que se han acercado" tras conocer la reapertura a través de las redes sociales.
Beatriz vive en Artajona, de donde es su marido, y se desplaza cada día hasta Pamplona. Tiene dos hijos gemelos y reconoce que su familia está "encantada" con este emprendimiento, aunque supone "asumir el riesgo de pasar de un trabajo por cuenta ajena a ser autónoma".
Ahora está terminando un máster en decoración y asegura que ha cumplido su sueño: “Lo mejor del mundo es dedicarse a lo que te gusta y por eso estoy luchando. Estoy feliz. No se puede pedir más”.