Comercio Local

La nueva tienda de Pamplona que pone de moda llevarse a casa gildas, vermut y un aperitivo de capricho

Ana en el interior de la tienda Tu Vermuteo en el Soto de Lezkairu. Navarra.com
Entre sus principales reclamos destaca la variedad de gildas para llevar, que, como explica la propia tienda, se pueden combinar “como tú quieras”. 

Las aperturas comerciales siguen ganando terreno en las zonas más nuevas de Pamplona, y una de las que más está llamando la atención en las últimas semanas tiene sabor a aperitivo. Se trata de un negocio pensado para quienes disfrutan del picoteo, del producto selecto y de ese plan tan nuestro de abrir algo rico en casa sin complicarse demasiado.

En ese contexto ha irrumpido Tu Vermuteo, una tienda situada en el número 41 de la calle María Lacunza, en pleno barrio del Soto de Lezkairu, con una propuesta muy concreta: ofrecer gildas, vermut y otros productos de aperitivo para llevar. El local ha abierto hace pocas semanas en una zona nueva de la capital navarra, donde cada vez son más frecuentes las nuevas aperturas.

No es el único ejemplo. En el barrio también han encontrado una buena respuesta otros negocios recientes, como la tienda de arroces La Tomasa o Pollo Paulino, en una zona con mucha población joven y con vecinos que hacen vida diaria en sus calles.

La idea de Tu Vermuteo gira alrededor de un concepto sencillo, pero poco habitual hasta ahora en la ciudad: poder comprar productos que suelen asociarse al bar para disfrutarlos en casa. Entre sus principales reclamos destaca la variedad de gildas para llevar, que, como explica la propia tienda, se pueden combinar “como tú quieras”. A eso se suman otros encurtidos, aperitivos de calidad, quesos, embutidos, croquetas, chistorra y más propuestas para montar un vermú o una comida informal.

“Para que tu aperitivo sea completo tenemos variedad de vinos y vermut cuidadosamente seleccionados que tiene una buena relación de calidad-precio. Y por si fuera poco tenemos productos de conservas de Navarra para una comida rápida o hacer un regalo”, cuenta Ana, la responsable del establecimiento.

Esta pamplonesa de 38 años está al frente de la tienda desde finales de noviembre. Según relata, el proyecto nació después de observar dos movimientos al mismo tiempo en la ciudad: el cierre de algunos comercios y, a la vez, la costumbre cada vez más extendida de hacer vida en la calle y buscar fórmulas más flexibles de consumo. “Surge porque vi que se cerraban varios comercios en Pamplona pero la gente hace mucha vida en la calle. Este local ofrece producto que se tome en los bares y a la vez en casa”, explica.

El balance de estas primeras semanas está siendo, según reconoce, muy positivo. “Los vecinos tenían ganas de que se abriera y les gusta la idea para comprar productos de aperitivo y tomarlos en casa. Además, este barrio es una zona nueva, el local estaba en obra y pude hacer todo lo que tenía en la cabeza”, señala Ana, satisfecha con la acogida que ha tenido el negocio desde su apertura.

La inspiración le llegó tras su etapa fuera de Navarra. “Viví en Madrid bastantes años y vi que allí tenían esta idea de llevarse gildas y vermut a casa. Veo que esto faltaba en Pamplona. Es regalar un aperitivo, además de tomártelo tú. Es como regalar un desayuno”, comenta. De momento, la venta se realiza en la tienda física, aunque ya piensa en un siguiente paso: que en el futuro se pueda pedir también a través de la web y recibirlo en casa o en la oficina.

En la tienda están destacando ahora mismo las gildas, que, según remarca su responsable, “no se encuentran fácilmente en Pamplona”, además del vermut, los vinos y los productos navarros de Mendavia. La oferta se completa con embutidos, quesos navarros y de fuera, croquetas, cervezas, aceite y frutos secos. “Todo es de Navarra como los frutos secos. Es producto delicatessen que sale muy bien de calidad precio”, asegura.

Las primeras reseñas de los clientes en redes sociales también están acompañando esa buena acogida. “Un sitio ideal con montón de cosas ricas para disfrutar. Me ha encantado”, apunta una de ellas. Otra define el negocio como “una tienda encantadora con una buena selección de productos, algunos regionales” y resalta además el trato cercano del personal.