La tienda familiar que cumple 75 años en el centro de Pamplona y tiene un detalle con sus clientes
Una tienda familiar de Pamplona va a cumplir 75 años este próximo mes de agosto en el mismo lugar en el que abrió sus puertas en 1951. El establecimiento, situado en la calle Tafalla 13, en el Segundo Ensanche de la ciudad, ha llegado a esta fecha señalada con la tercera generación al frente del negocio y con un detalle para sus clientes.
Se trata de una tienda de tejidos ubicada en la esquina de la calle Tafalla con la calle Amaya, muy cerca de otros establecimientos conocidos de la zona como el bar Amaya de la familia Martínez VIcario o el Gastrobar Moka de Patxi Sánchez. En su fachada, el comercio ha colocado un cartel en el que recuerda sus 75 años de historia.
El establecimiento, Casa Cambra, conserva buena parte de su estilo original, con muebles antiguos de madera y una fachada decorada en color vino que le da un carácter muy reconocible. Esa imagen clásica se ha convertido en una de sus señas de identidad frente a otros comercios más modernos.
La historia de Casa Cambra en Pamplona comenzó con Ceferino Cambra Sancet, natural de Ochagavía. Fue él quien abrió el negocio, que primero funcionó como ultramarinos y, diez años después, pasó a dedicarse al sector textil.
“La familia de mi padre tenía una tienda similar en el pueblo, así que mi padre se vino a Pamplona y se puso a trabajar de lo que sabía, de comerciante”, ha explicado Iñaki Cambra Gembero, jubilado activo. Su hijo, Iñaki Cambra Gutiérrez, de 39 años, es quien ha tomado el relevo al frente del negocio familiar.
Iñaki Cambra Gembero ha recordado que empezó muy joven en la tienda. “Yo empecé de chaval, con 16 o 17 años. No fui buen estudiante, así que a la tienda. Tengo 72 años y sigo viniendo por aquí. El hijo lleva ya unos 10 o 12 años al frente y bien”, ha señalado.
Para la familia, alcanzar los 75 años de vida comercial supone “una hemorragia de alegría”. “Hemos aguantado. Va bien y es un orgullo. Sobre todo que siga mi hijo, porque en la mayoría de casos no es posible. Ahora no se atreve a abrir nadie”, ha comentado Iñaki Cambra Gembero.
La tienda ha permanecido siempre en la misma ubicación desde 1951, aunque con los años se amplió al comprar el local de al lado y unir ambos espacios. En la actualidad trabajan en el negocio Iñaki Cambra Gutiérrez, dos dependientas y el propio Iñaki Cambra Gembero, que sigue echando una mano.
Las dos empleadas forman también parte de la historia reciente de Casa Cambra. Idoya Sáenz de Ugarte lleva 15 años trabajando en el comercio y Belén Tíscar Trillo va a cumplir 27 años en la tienda.
Sobre la situación actual, la familia reconoce que el contexto no es sencillo. “No están los tiempos para tirar cohetes, pero vamos bien. Nos defendemos. Seguimos vendiendo. Antes era mucho mejor porque no había la competencia que hay ahora, sobre todo con internet”, ha señalado Iñaki Cambra Gembero.
El actual responsable ha explicado que en Casa Cambra venden artículos textiles para el hogar, como sobrecamas, mantas, juegos de cama, fundas nórdicas y edredones nórdicos. Ahora, con la llegada del verano, se mueven más las toallas de playa y también se vende mucho la protección de cama.
La celebración de los 75 años de Casa Cambra se ha centrado en sus clientes. La tienda está entregando un pequeño obsequio con cada compra para que tengan un recuerdo del comercio, mientras muchos clientes comparten recuerdos de cuando acudían al establecimiento con sus padres y les desean “que sean muchos más”.