comercio local

Abre en Pamplona la tienda viral de fresas con chocolate que siempre tiene colas

Próxima aprtura de La Fresería, en la calle Pozoblanco 17. PABLO LASAOSA
La cadena, que ha crecido con rapidez en España y fuera del país, suma Pamplona a su expansión con una apertura muy esperada en pleno centro.

La Fresería ya tiene todo preparado para abrir en Pamplona y su llegada ha despertado una enorme expectación en el centro de la ciudad. La cadena, convertida en uno de los fenómenos gastronómicos más virales de los últimos años en España, inaugurará este viernes 24 de abril su nuevo establecimiento en la calle Pozoblanco, número 17, en pleno Casco Viejo.

La apertura está prevista para las 17 horas en un local con historia, ya que ocupa el espacio en el que antes estuvo una tienda textil. La elección del emplazamiento no ha pasado desapercibida, ya que se trata de una calle céntrica, estrecha y con abundante tránsito peatonal, lo que hace prever una inauguración muy concurrida.

La marca llega a Pamplona después de haber repetido el mismo patrón en otras ciudades: gran atención en redes sociales, mucha curiosidad entre los primeros clientes y colas desde antes de levantar la persiana.  Todo apunta a que esa escena podría repetirse ahora en la capital navarra. 

Los vasos de fresas cuestan entre 4,5 euros el pequeño, 6,50 el mediano y 15,90 el super grande. Las salsas y los añadidos suelen costar 1 euro cada uno. Los clientes podrán elegir entre chocolate con leche, blanco o negro, servidos a la temperatura característica de sus conocidas fuentes. A partir de ahí, el producto se completa con distintos toppings, entre ellos galleta Lotus, pistacho, coco y otros.

En el nuevo local, La Fresería mantendrá la imagen con la que se ha hecho reconocible en tantas ciudades: una estética moderna, luminosa y pensada para llevar. Su propuesta gira en torno a un producto muy concreto, pero que ha logrado un impacto masivo: vasos de fresones frescos cortados al momento y cubiertos con chocolate fundido u otros productos. 

La marca fue creada por Alejandro Fernández y Gonzalo Barreno, que pusieron en marcha su primer puesto en 2022 en el Mercado de Antón Martín, en Madrid. Era un espacio de apenas cuatro metros cuadrados, pero desde allí arrancó un crecimiento fulgurante impulsado por TikTok e Instagram.

Lo que comenzó como un pequeño negocio se ha transformado en pocos años en una cadena con presencia dentro y fuera de España. En la actualidad suma más de 40 locales operativos o en proceso de apertura, con implantación en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Córdoba, Bilbao, Pamplona, Santander, Jaén, Girona, Figueras o Las Palmas de Gran Canaria, además de su salto internacional a enclaves como París, Lisboa, Oporto, Guimarães, Cannes o Aix-en-Provence.

La compañía cerró 2024 con una facturación de unos 4 millones de euros y maneja previsiones de alcanzar los 10 millones tras su crecimiento internacional. Su éxito se apoya también en una operativa muy sencilla, ya que no cocina como un restaurante convencional: el negocio se basa en cortar fruta, fundir chocolate y servir un producto de consumo rápido.