COMERCIO LOCAL
La nueva tienda de reformas en Pamplona que trabaja ‘desde el suelo hasta el tejado’ con acento cubano
La oportunidad del traslado surgió casi por casualidad: “Un día pasó mi marido por esta esquina y vio que se alquilaba este local".
Una pareja cubana ha dado un nuevo paso en su negocio de reformas en Pamplona con la apertura de un local más amplio y visible en uno de los barrios con más vida de la ciudad. Gretter Ybarra Pérez, de 40 años, y Enrique Gómez, de 55, inauguraron este martes 14 de abril su nueva tienda después de cinco años trabajando en el sector en la capital navarra.
El negocio, Ybarra Reformas, se ha instalado en la calle San Juan Bosco 7, en esquina con Serafín Olave, en pleno Iturrama, muy cerca del bar Vía Veneto, del bar Irish y de La Colmena de Abejeras, de reciente apertura. La nueva ubicación les permite ganar presencia en una zona con más movimiento, algo que la pareja buscaba desde hacía tiempo para impulsar su proyecto.
La firma se presenta con un lema muy claro: “desde el suelo hasta el tejado”. Y no es una frase elegida al azar. Su trabajo abarca desde pequeñas intervenciones en viviendas hasta reformas integrales, además de decoración, interiorismo, tejados, adecuación de locales comerciales, limpieza integral y dirección de obra.
Hasta ahora, el negocio estaba en la calle Pintor Zubiri, junto a Fuente del Hierro, en otro local del mismo barrio. Allí tomaron el relevo de un matrimonio que llevaba años con la actividad y que la dejó por jubilación. Fue entonces cuando cambiaron el nombre y empezaron a trabajar como Ybarra Reformas. La oportunidad del traslado surgió casi por casualidad. “Un día pasó mi marido por esta esquina y vio que se alquilaba este local. Esta zona nos gustaba más porque hay más movimiento y es más grande. Hablamos con el dueño y nos lanzamos”, relata Gretter.
Ella se encarga de la oficina, la parte comercial y los proyectos. Su marido, en cambio, está más centrado en el trabajo de campo y en la coordinación diaria de las obras. “Me gradué en la Universidad de La Habana en 2009 y desde entonces me he dedicado a este sector de diseño e interiores. Es lo que he hecho siempre. Interiorismo y reforma y cuando vinimos acá seguimos haciendo lo mismo. Mi marido es el jefe de obras y yo llevo la parte comercial y de proyectos”, explica.
La apertura de esta nueva tienda refuerza una trayectoria que, según cuenta, les ha dado buenos resultados en una ciudad donde la competencia es alta. Aun así, asegura que han logrado hacerse un hueco gracias al trato con el cliente y al trabajo bien rematado. “Hasta ahora estamos muy contentos, eso que hay muchísima competencia, pero haciendo bien las cosas, tratando de que todo salga perfecto y que el cliente salga satisfecho. Funciona mucho el boca a boca. Un cliente nos recomienda a otro y nos va muy bien, además de las redes sociales que son importantes, pero lo mejor es tener un cliente satisfecho que se lo va a contar a su familia, al amigo y va a volver”, sostiene.
Ese crecimiento también se nota en el ritmo de encargos. Gretter percibe que las reformas se animan especialmente en esta época del año, cuando muchas familias aprovechan para dejar cerradas determinadas obras mientras están fuera de casa. “Notamos que en general las reformas van a más, sobre todo en esta época del año. Hay muchas personas que en verano se van de vacaciones como en San Fermín. Nos dejan las llaves y les hacemos por ejemplo la cocina y el baño para que cuando regresen ya esté el trabajo terminado. Es buen momento para estas reformas”, señala.
En su caso, el abanico de trabajos es amplio y pasa por ofrecer al cliente un servicio completo. “Lo hacemos todo llave en mano. Como dice el slogan ‘desde el suelo hasta el tejado’. Hacemos mucho tejado sobre todo en pueblos como Estella u Olejua. Reformamos desde un cambio de bañera por plato de ducha, que es bastante habitual, hasta reformas integrales”, detalla.
Para que ese engranaje funcione, Enrique Gómez se ocupa de coordinar a los distintos profesionales que participan en cada obra. Gretter explica que supervisa la entrada y salida de los gremios y controla los tiempos para que el trabajo avance con orden. “Mi marido controla los gremios para trabajar como albañiles, fontaneros, electricistas, escayolistas… Controla que cuando termina un gremio entre el siguiente a trabajar y va marcando los tiempos dentro de una reforma y coordinando para que todo vaya en su tiempo”, afirma.
Más allá del negocio, la familia ha echado raíces en Pamplona. La empresaria reconoce que la ciudad le conquistó desde el primer momento y que, desde que llegaron hace cinco años, solo ha vuelto una vez a Cuba. “Estamos contentos en Pamplona. Es una ciudad que me encanta. Desde el día cero que llegamos me gusta muchísimo. A Cuba solo hemos vuelto una vez desde que llegamos hace cinco años. Tenemos a toda la familia en Pamplona, excepto a algunos primos. Tengo aquí a mi madre y a mis cuatro hijos de cinco, siete, 19 y una hija de 20 años. Otra parte de la familia está en Estados Unidos”, cuenta.
La buena marcha del negocio también se refleja en las reseñas que han ido dejando algunos clientes en redes sociales. Una de ellas resume así su experiencia: “Experiencia inmejorable. Desde el primer contacto el trato fue cercano, profesional y muy atento. Cumplieron los plazos, cuidaron cada detalle y el resultado superó mis expectativas. Sin duda volvería a contar con ellos. ¡Totalmente recomendable!”.
Otra valoración publicada sobre Ybarra Reformas destaca la profesionalidad del equipo y el trato recibido: “Buenos profesionales, me hicieron un buen trabajo y también destacar la amabilidad del personal, recomendable. No dudaré en volver a contratar sus servicios”.