NAVARRA

Cientos de personas arropan en Andosilla un Vía Crucis Viviente que ha vuelto a dejar imágenes de enorme emoción

Pasión viviente de Andosilla durante Semana Santa 2026. PABLO LASAOSA
Ambiente de respeto en las calles de Andosilla en la 34 edición de esta tradición de la Semana Santa en la Ribera de Navarra

El Vía Crucis Viviente de Andosilla ha vuelto a llenar de emoción las calles del municipio navarro este Viernes Santo con una representación que ha convertido de nuevo el casco antiguo en la Jerusalén del año 33. La 34ª edición de esta cita de Semana Santa ha reunido a cientos de personas en un ambiente de silencio, respeto y recogimiento bajo un sol radiante.

Andosilla ha vivido una de sus mañanas más especiales con una escenificación que se ha consolidado como una de las más cuidadas y conmovedoras de la Semana Santa navarra. Vecinos y visitantes han acompañado cada escena con absoluto respeto en una representación que ha vuelto a destacar por su realismo y por la implicación del pueblo.

Uno de los nombres propios de la jornada ha sido Alberto Cordón Itarte, que ha interpretado a Jesús por tercer año consecutivo. El joven ha cargado durante todo el recorrido con una cruz de alrededor de 100 kilos, en una actuación exigente tanto en lo físico como en lo emocional.

Junto a él ha estado su hermana, Aitana Cordón, en el papel de María, un detalle que ha añadido todavía más emoción a algunas de las escenas más intensas del recorrido. Alberto había reconocido antes de comenzar que había pasado una noche inquieta y que estaba “algo más nervioso” que en otras ediciones, aunque ha mantenido la templanza hasta el tramo final, donde más ha sufrido.

La representación ha durado cerca de una hora y media y ha comenzado a las 10.00 horas con el juicio de Poncio Pilatos en la plaza del Corro. Ese personaje ha estado encarnado por Carlos Fuertes, en el arranque de un recorrido que después ha avanzado por las 14 estaciones entre calles empedradas y escenarios cuidados al detalle.

Durante el trayecto se han sucedido algunos de los momentos más esperados del Vía Crucis Viviente, como las caídas de Jesús, la aparición del Cirineo, el gesto de Verónica y el encuentro con la Virgen. El punto culminante ha llegado en la plaza General López del Val, donde se han representado la crucifixión, el descendimiento y la sepultura.

La organización, en manos de la Asociación Marcha Joven y del Ayuntamiento de Andosilla, había pedido silencio y respeto al público, y la respuesta ha estado a la altura de la cita. Además, las calles han aparecido engalanadas con lonas que recreaban paisajes de la época y con sábanas blancas en las ventanas, reforzando la ambientación de esta Pasión viviente.

La mañana ha continuado desde las 11.00 horas con el XXI Mercado Hebreo, que ha reunido más de una veintena de puestos de artesanía, gastronomía, talleres y actividades infantiles. Ya pasado el mediodía, la Banda de Tambores de la Cofradía de la Veracruz de Azagra ha animado el ambiente con un pasacalles que ha prolongado la actividad en Andosilla.