El pueblo de Navarra que se moviliza para solucionar un grave problema en el club de jubilados
Un pueblo de Navarra ha decidido mover ficha para que el club de jubilados vuelva a tener uno de sus servicios más cotidianos: el Bar de Jubilados. La idea es clara: encontrar a alguien que se anime a gestionarlo y devolverle la vida a un espacio que, para muchas personas mayores, es más que una barra y unas mesas.
El llamamiento ha salido desde el Ayuntamiento de Lekunberri y se ha difundido en redes sociales con un mensaje directo a posibles interesados. “¿Te interesa gestionar el Bar de Jubilados?. El jueves 29 de enero, a las 18:00 horas, en el Ayuntamiento, se celebrará una reunión informativa para explicar los detalles del nuevo pliego y resolver dudas”, se ha anunciado en la convocatoria.
La reunión, prevista para el jueves 29 de enero a las 18:00 horas, se ha planteado como una primera toma de contacto para quienes estén valorando presentarse. Durante la sesión, según ha detallado el consistorio, “se explicarán los detalles del nuevo pliego para la gestión del establecimiento y se resolverán las dudas que puedan surgir entre las personas interesadas en presentar su candidatura”.
Desde el Ayuntamiento de Lekunberri han insistido en que esta cita puede servir para aterrizar bien las condiciones antes de dar el paso. Por eso han animado a acudir “a todas aquellas personas que estén valorando optar a la gestión del bar”, ya que permitirá conocer el proceso y aclarar cualquier cuestión antes del inicio de los trámites.
El hogar del jubilado se encuentra en el centro cívico San Juan, en pleno centro de la localidad, y forma parte del día a día del club. El club de jubilados se abrió en 1990 y, desde entonces, ha ido consolidándose como uno de los lugares de referencia para el encuentro y la actividad de las personas mayores.
En su historia reciente destaca una fecha: en junio de 2015 se celebraron los 25 años del club con una gran fiesta y varios homenajes. Entre ellos, se reconoció a Angelita Galarza, socia fundadora, y a Julia Hernández, la encargada del bar, que llevaba 23 años al frente del servicio.
Aquel aniversario tuvo uno de sus momentos centrales en la sobremesa de una comida que reunió a 102 comensales en el centenario hotel Ayestarán de Lekunberri, un escenario muy simbólico para una celebración que puso el foco en las personas y en la trayectoria del club.
Más allá de las efemérides, el club mantiene una actividad constante durante todo el año. Organiza excursiones, charlas, cursos y campeonatos de juegos de mesa, con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas mayores de Lekunberri y Larraun, y la reapertura del bar se entiende como una pieza importante para seguir alimentando esa vida social diaria.